miércoles, 31 de diciembre de 2025

Lo de siempre

El año se va
como un borracho
al que nadie despide.

No deja regalos.
Deja facturas,
dolores conocidos,
promesas sin dientes.

No espero nada.
Eso ayuda.

Solo esa ilusión barata:
que el próximo
no sea peor.

Pero lo será.
Siempre lo es.

Vendrá con cosas
que no queremos,
con noticias
que no pedimos,
con gente
que no importa
y se queda.

Nos traerá trabajo,
ruido,
otra guerra lejana
que dolerá lo justo.

Y nosotros
le llevaremos lo de siempre:
cansancio,
malas decisiones,
un par de noches
donde casi
parece
que vale la pena.

Brindamos igual.
No por esperanza.
Por costumbre.