miércoles, 1 de julio de 2026

Quisicosas

 Escribes aforismos porque sabes que son inútiles, y precisamente por eso los escribes.

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JULIO, m. Ilusión climática. Promete tiempo libre y entrega calor, visitas familiares y una fatiga tan perseverante que hasta la pereza solicita vacaciones.

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Eva comió el fruto prohibido. Descubrió el bien y el matrimonio, es decir, el mal.

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Demolida la Bastilla, ¿qué hacer con los presos? La guillotina fue, ante todo, una solución logística.

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En la Biblias protestantes, rojo para las palabras de Dios. El mismo color que para los semáforos en alto y las señales de prohibido. Alguien sabía lo que hacía.

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¿No es acaso la gran habilidad del político lograr que el votante no relacione su propio perjuicio con quien se lo infligió?

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El punto y coma: ni punto ni coma. Una indecisión elevada a signo ortográfico con pretensiones literarias.

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¿Quién no ha pensado alguna vez que todas las leyes educativas desde la LOGSE han sido un desastre?

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En China se cita a Marx, pero el espíritu práctico parece venir de Engels y de sus fábricas manchesterianas.

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Luchamos contra tres gigantes, mi querido Sancho: la estupidez, el fanatismo y la certeza absoluta.

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¿Y si muchos confunden la distancia emocional con la profundidad?

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Si atravesamos la existencia sin mapa ni certezas, ¿por qué nos cuesta tanto soltarla cuando termina?

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Café. Café. Café. Día soportado.

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Gorbachov quería arreglar la URSS. Hay que reconocer que lo dejó irreconocible.

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La resiliencia del coyote: levantarse siempre, aprender nunca. En el mundo laboral lo llaman perfil con alta tolerancia a la frustración.

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La belleza no demuestra nada, pero logra convencer.

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¿Quién no envidiaría a quienes pueden creer exactamente lo que les conviene?

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Todo creador fracasa antes de acertar. Dios no fue una excepción: este universo es el que por fin le salió bien. O eso esperamos.

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Somos felices en el brevísimo intervalo que media entre el deseo y el hastío.

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Un pastor que deja solas a noventa y nueve ovejas para buscar una quizá no domine bien las prioridades.

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A juzgar por algunas sentencias, la venda de la Justicia no debe de ser completamente opaca.

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El éxito de Mahoma arruinó para siempre la metáfora de predicar en el desierto.

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COÑO, m. Sustantivo de uso imprevisible. Según quién lo pronuncie, describe una anatomía, una protesta, una celebración o un expediente disciplinario por exceso de sinceridad.

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Hay una ironía involuntaria en llenar de literatura de evasión las bibliotecas de las cárceles.

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¿Fue por comprar aquel libro de Stephen King que la librera dejó de sonreírme, o simplemente descubrió que yo también era ficción?

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CAUSALIDAD TROYANA

El 1 de julio, el general Ewell se negó a atacar Cemetery Hill. El 19 de noviembre, el presidente Lincoln pronunció un discurso en Gettysburg.

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El único porvenir de España es su pasado. Afortunadamente, tiene tanto que le durará varios futuros más.

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Ni lo bastante tonto para ser feliz ni lo bastante inteligente para escapar.

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Quien vive lleno de sombra acaba buscando lámparas ajenas para apagarlas.

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Lo curioso del futuro es que siempre llega. No hace falta salir a buscarlo.

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El lenguaje miente. Y aun así es la única herramienta con la que intentamos tocar lo real. Mala suerte.

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Mañana empieza el mundo otra vez. Pero hoy todavía no ha terminado.

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El pensamiento huye del pensamiento con la excusa de estar pensando. Siempre hay algo mejor en qué pensar que el pensamiento mismo.

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Juegos, bicicletas, perros y cigarrillos estaban prohibidos en el parque. Ante la rebeldía general, el consistorio actuó con determinación: suprimió la prohibición.

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En 1914, el Reino de Serbia tenía una extensión cercana a los 87.300 km². En 2026, la República de Serbia abarca unos 84.090 km².

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En el retiro zen se encontró de nuevo consigo mismo y le desagradó. Había olvidado lo insoportable que podía ser.

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NALGATORIO, m.  En el Estado Nuevo, instalación obligatoria de reeducación glútea para ciudadanas a partir de los treinta y ocho años.  La asistencia es voluntaria en el sentido en que también lo es pagar impuestos; la monitora, funcionaria del Ministerio de Formas Aceptables, evalúa el progreso mediante escáner trimestral y asigna puntuación cívica en función de la firmeza alcanzada.

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La casualidad tiene causas. Nosotros no las vemos.

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¡Sorpresa! El líder ha vuelto a olvidar lo que prometió porque ya no le es útil. Menos mal que siempre tiene una bonita excusa para congelarnos las expectativas.

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Dicen que hay que quererse, aceptarse, reconciliarse con uno mismo. Yo he optado por algo más realista: una tregua con cláusulas ambiguas y ninguna garantía de cumplimiento.

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Llevo toda una vida entrenándome para que nada me afecte demasiado. Y aun así, todavía no consigo que todo me importe una mierda.

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Por supuesto, todos nos volvemos profundamente zen después del naufragio. Es notable cómo la sabiduría oriental florece cuando ya no quedan opciones occidentales.

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MEDIATICIDAD, f. Capacidad de un asunto para ocupar portadas sin merecer ninguna. Se aplica, casi siempre, a lo que distrae: el escándalo que tapa la ley, el famoso que entierra la cifra, el ruido que silencia lo que importa.

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Los castillos en el aire son maravillosos. Sobre todo porque nunca hay que terminarlos.

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Dicen que cada mañana nacemos de nuevo. Qué alivio: así podemos cometer los mismos errores con total frescura.

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PUCHERAZO, m.  Procedimiento destinado a armonizar democracia y realidad. Su finalidad es reducir las discrepancias entre lo que el electorado ha decidido y lo que determinadas instancias consideran que debería haber decidido.

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¿Para qué llenar un libro entero si diez frases bastan? La verdadera dificultad quizá sea decir después lo que ningún libro ha conseguido decir.

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No gobernáis con la verdad. Gobernáis con la confianza que inspira la mentira.

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Tres pozos de petróleo para los líderes occidentales, rehenes de su conciencia,

siete para los dictadorzuelos africanos en sus yacimientos sin fondo,

nueve para los monarcas absolutos, ávidos de poder y oro negro,

uno para Putin en su Kremlin de miedo y frío,

en Rusia, donde arden eternamente las llamas.

Petróleo para gobernarlos a todos,

petróleo para encontrarlos,

petróleo para atraerlos a todos

y encadenarlos en las tinieblas.

En Rusia, donde la sombra todo lo devora.

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La tortilla de mi mujer y la pizza con piña comparten destino: consumidas en silencio por quienes las reciben, defendidas con ardor por quienes las producen y recordadas con una mezcla de afecto y leve trauma por todos los implicados.

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Dicen que si quieres no estar en ningún sitio, basta con intentar estar en todos. Por algo a Dios lo ponen en todas partes.

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Creía criar águilas, pero sus ilusiones resultaron ser gorriones urbanos: volaban para pedir migajas y terminaban atropelladas por la realidad.

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Construimos máquinas para descansar los músculos. Ahora avanzan hacia la memoria, el juicio y quizá también el alma.

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Hace dieciocho años que aprobé las oposiciones. A veces pienso si no habría sido mejor suspenderlas o, incluso, no haber perdido tanto tiempo intentando sacarlas.

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Explicaba el amor con tanta convicción que hasta él mismo olvidó que todo era inventado.

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No doy consejos. Prefiero los refranes: suelen decir lo mismo, pero sin la arrogancia de creer que han descubierto algo.

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TROPIEZO, m.  En el lenguaje político contemporáneo, irregularidad de carácter menor. Úsese para designar cualquier conducta delictiva de la que se prefiere no dar más detalles.

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El silencio llevaba millones de años siendo silencio cuando, de pronto, alguien gritó. Hubo ciudades, guerras, música, llanto. Luego volvió el silencio. Y ni siquiera recordaba haber sido interrumpido.

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Van a conseguir que el África subsahariana empiece en los Pirineos.

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Detrás de toda gran mujer hay un hombre que aprendió a tiempo que su mejor contribución era no dar problemas. Una lección sencilla, tardía con frecuencia y más infrecuente de lo que debería.

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Nadie lee dos veces el mismo aforismo.

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El niño soldado descubrió un libro junto al cadáver del maestro. Como no sabía leer, pasó las páginas con reverencia, igual que quien escucha una historia. Imaginó que era un manual para espantar el miedo o un tratado de estrategia militar. Inventó mil posibilidades. En realidad era una novela de amor. Y, sin saberlo, acertó en todo.

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Han llenado el currículo de competencias para que no quede sitio donde esconder la incompetencia.

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Quizá la oveja perdida admiró al pastor; las demás probablemente no tanto.

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A veces olvidamos que el mundo también empezó siendo otra cosa.

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Haz favores y olvídalos enseguida. Total, el otro lo hará por ti.

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Los jóvenes escriben aforismos convencidos de haber descubierto la verdad. Los viejos dejan de escribirlos cuando descubren que la verdad no coopera.

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La muerte no corrige. Clausura.

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La RAE cambia las reglas ortográficas con una frecuencia que invita a la sospecha. Parece menos una actualización de la lengua que una operación de igualación: que los que nos educamos antes de la LOGSE terminemos teniendo las mismas faltas que los que se educaron con ella.

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Se me fue la olla, aunque eso no me inquietó demasiado. Detesto comer con cuchara: las sopas, las habichuelas, los garbanzos. En cambio, sí que me preocuparía que se me fuera la sartén. Soy incapaz de vivir sin patatas con huevos.

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Quizá el género menos apropiado para una biblioteca carcelaria sea la literatura de evasión.

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Dediqué toda mi vida a conocerme. Cuando por fin lo conseguí, me acusaron de solipsista.

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Quizá la libertad no sea hacer lo que uno quiere, sino no necesitar nada.

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No soporto que me sigan. Yo no voy a ninguna parte; mi seguidor, en cambio, tiene el rumbo claro.

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Nos amenazan con el infierno y nos seducen con el paraíso, pero la existencia humana transcurre en un purgatorio constante.

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Lo amaron tanto que nunca aprendió a querer a nadie.

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El aforismo, una chispa de pensamiento que ilumina un instante y oscurece todo lo demás.

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No hay huida. Solo el autoengaño de quien camina en círculos convencido de que avanza.

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Estaba prohibido llamar avería a la avería. El término oficial era «oportunidad de mejora en proceso de resolución participativa». Nadie reparó nada en quince años. El eufemismo, sin embargo, funcionó desde el primer día con absoluta precisión.

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Somos viajeros del tiempo. Suena bien dicho así. Lo que no suena tan bien es que el vehículo no tiene volante, la velocidad no se puede cambiar y el destino final es el mismo para todos.

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Algunos ateos habrían sido inquisidores excelentes: la intolerancia no necesita a Dios.

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Algunas confusiones son químicas; otras sentimentales. Las segundas suelen resultar más corrosivas.

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¿Cómo se accede a la ciudadanía prémium? Porque la básica, aparentemente, ya viene de serie y sin ventajas apreciables.

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Muchos aparentan ingenuidad porque descubrieron que parecer modestos resulta más rentable que parecer inteligentes.

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Al final gana quien controla las palabras, no quien empuña el acero. Las espadas matan hombres; las plumas matan la verdad, y eso dura mucho más.

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Los tiranos peligrosos no están en los palacios. Están en la ventanilla, en la conserjería, en la sala de espera. El jefe de estudios, el conserje de Hacienda, la enfermera de pediatría, la encargada del registro. Dios te libre de todos ellos.

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Hay una trampa especular en la desconfianza: quien mira con recelo termina siendo mirado con recelo. El ojo que escudriña se vuelve objeto de escrutinio. Y en ese cruce de miradas, nadie recuerda ya quién empezó.

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Llévense una sola verdad de esta vida: Dios creó el mundo en seis días porque aún trabajaba solo. Después llegaron los ángeles, las reuniones eternas y un Adán reclamando teletrabajo desde el Edén.

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La sospecha proyecta sombra, sí. Pero la confianza ciega proyecta algo peor: una claridad artificial que no deja ver nada de lo que importa ver.

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Sufrimos casi siempre, pero bastan dos buenos recuerdos para convencernos de repetir la experiencia de vivir.

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Me acusan de inconstante. Soy, en cambio, absolutamente constante en mi inconstancia.

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Nuestros deseos son trampas que nosotros mismos tendemos. Los dioses más crueles no nos niegan nada.

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El miedo no nos abandona por voluntad propia. Es la felicidad quien lo estropea.

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Un aforismo cierra puertas que estaban abiertas. Es una opinión tan bien vestida que consigue pasar por verdad.

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EPITAFIO

La vida: regular. Esto: peor. No hay más que añadir.

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Mi talento es no tener ninguno y ser consciente de ello. Por encima de mí solo están los que tienen talento de verdad y los que no lo tienen y no lo saben.

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El error filosófico se refuta. El literario se olvida. El religioso y el político se implementan, se institucionalizan y se defienden con la violencia de quien confunde la certeza con la verdad.

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Estás escribiendo sobre vampiros emocionales y, en ese preciso momento, te llama tu madre. Muy apropiado.

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El tatarabuelo, Juan. El bisabuelo, Juan. El abuelo, Juan. El padre, Juan. Él, Hugo.

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Cada uno carga su miseria. Yo cargo la mía. Tú cargas la tuya. Hasta ahí, bien. El problema es el tercero que llega y te explica la técnica correcta de carga lumbar existencial.

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Hay una impostura involuntaria en el que duda sin saber bien de qué: su gesto es el del filósofo, su interior el del náufrago. El mundo, que juzga por gestos, le concede la profundidad que él mismo no sabe si merece.

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Confía en los milagros invisibles. Es la solución perfecta: si no ocurren, al menos nadie puede probar que no existieron.

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ALGORITMO DETECTA EMOCIÓN NEGATIVA. CIUDADANO 7.441 REEDUCA. REEDUCA. REEDUCA. CIUDADANO 7.441 SONRÍE. CIUDADANO 7.441 AMA AL SISTEMA. CIUDADANO 7.441 NUNCA EXISTIÓ. ALGORITMO DETECTA EMOCIÓN NEGATIVA. CIUDADANO 7.442 REEDUCA.

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La historia de la humanidad sería conmovedora si no resultara tan difícil no reírse.

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Con los años uno aprende muchísimo. Sobre todo, lo poco que había aprendido hasta entonces.