jueves, 1 de septiembre de 2022

Microcuentos

Siendo como es tan tacaña, sorprendió que llevara un escote tan generoso.
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EFECTO PIGMALIÓN
Putin invadió Ucrania porque era lo que se esperaba de él.
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Lo maté porque no sabía quién era Max Aub.
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–Le pregunté si me quería.
–Pues si tienes que preguntárselo.
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Las historias del abuelo eran muy extrañas. Contaba que, cuando era niño, la mayoría de la gente vivía en la zona prohibida, ese territorio que mata a los que se acercan a él, que nadie cazaba, sino que te llevaban la comida a casa, que no se utilizaban herramientas de piedra.
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Cuando desperté, yo no estaba allí.
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–No lo soporto. Eres un conformista.
–Lo que tú digas.
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ACLARACIÓN
No está informado quien no ve los telediarios, no escucha los noticieros radiofónicos, ni lee los periódicos. Está desinformado quien ve los telediarios, escucha los noticieros radiofónicos y lee los periódicos.
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–¿Tú marido es escritor?
–Bueno, sí. Un escritor asintomático.
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–¡Qué calor hace!
–Tú no madrugas mucho, ¿eh?
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–Me gustaría que mis plantas crecieran a buen ritmo. ¿Qué me recomienda?
–Nitrato armónico.
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No les quedó otra que dar de alta a aquel paciente crítico que se quejaba de que los médicos no le hacían caso, de que las enfermeras se mostraban groseras, de que los celadores eran bruscos, de que el personal de limpieza era descuidado.
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¿Indeciso yo? No se equivoque. He tomado la decisión de dejar la decisión para más tarde.
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Pobre. No tiene ideas.
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–Hace mucho que no veo a Juanjo.
–Tuvo un bache de salud.
–Ah. ¿Y está bien?
–Está en el cementerio.
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POR SUPUESTO
El conde compró una televisión de plasma.
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Era un buen tertuliano. Lo sabía todo sobre nada.
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Los animalistas, alegando que insultaba a los lobos, consiguieron que se prohibieran los libros de Hobbes.
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Aquella niña tenía un gran corazón. Tuve que comérmelo en dos veces.
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Busqué la razón en objetos perdidos. Me aconsejaron que preguntara por ella en el manicomio.
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Avaro de palabras, escribe microcuentos.