jueves, 13 de junio de 2019

Papelera

Sergio Gaut vel Hartman: “Cuando el famoso escarabajo pelotero Asmas Oirogerg se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso ser humano”.

–Esta brújula no funciona.
–Eso es un astrolabio, Colón.
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Cuando despertó y vio que el dinosaurio todavía estaba allí, comprendió que seguía dormido.
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Nadie ha liqueado su último tuit. Se ve que el bot está perezoso.
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–¿Qué pasa? ¿Qué son todos esos gritos?
–Ha muerto tu primo, y ahora sus hermanos están discutiendo por la herencia. Van a llegar a las manos.
–Eso tiene fácil solución. Levántate y anda, Lázaro.
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–¿Por qué tienes tanta prisa? ¿Quién te persigue?
–El pasado.
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Para mi cumpleaños me regaló un libro de autoayuda: Organiza tu vida. Deshazte de lo que no necesites. Me deshice de él.
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¿Y no sería que mil cien mujeres querían tener a don Juan Tenorio en su catálogo?
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PRETÉRITO PERFECTO SIMPLE
Escribí un buen cuento.
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CON PRISA
Se tomó un puñado de pastillas. No ocurrió nada. Abrió la llave del gas. Demasiado lento. Se tiró por la ventana. No lo suficientemente rápido. Sacó la pistola y, aproximadamente a la altura del piso 7, se pegó un tiro.
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–Oiga, señor: le huelen los pies.
–¿Y usted cree que, si se quitara los zapatos como he hecho yo, no le olerían?
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Te tengo que dejar. El editor me ha pedido otro libro de poemas de desamor.
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–Yo fui gigoló.
–No me lo creo.
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–¿Qué hace Procusto?
–Como siempre, tomar medidas extremas.
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Sus besos, sus caricias, sus suspiros, su amor, me hicieron, compañero, sentirme en el cielo y me trajeron aquí, al infierno.
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SIAMESES
Mi hermano y yo estamos juntos hasta que la muerte nos separe.
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Desafiné en la ducha un martes cuando descubrí que Paco había olvidado pagar la factura del gas.
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Desafiné en la ducha un martes cantando una canción de Enrique Iglesias.
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Desafiné en la ducha un martes. Cuando salí a la calle, diluviaba.
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UN BUEN FINAL
Después de una corta lucha, el dragón mató al caballero. La princesa, por lo tanto, continuó viviendo en la torre, sin complicaciones, y las perdices siguieron correteando felices.
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Después de la carga, Pickett no sabe si cargar sobre Lee o sobre Longstreet.
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No me dirigió ni una palabra, ni una mirada, ni un gesto, pero para mí fue una vida entera, una eternidad, pasar con ella 30 segundos en el ascensor.
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–No podemos aceptarlos.
–Claro que podemos.
–Es una aberración.
–Pero una aberración calculada.
–¿Calculada?
–Con los votos de los populistas gobernaremos cuatro años y la memoria de los votantes no es tan larga.
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El informe del forense fue concluyente: el claustrofóbico había muerto por pasar 30 segundos en el ascensor.
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Tuvo un pasado oscuro hasta que decidió blanquearse la piel.
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Smaug se comió a Bilbo y los Sacovilla-Bolsón comieron perdices.
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Es un animalista quisquilloso: no toma algas porque no sabe si es planta o animal.
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Me llamarán para que baje a cenar en familia. Quieren matarme de empacho.
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Get out of my husband's pants.
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El gobierno tomó medidas extremas contra las grandes compañías que no pagaban el impuesto de sociedades: lo bajó al 0,5 %.
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–La economía está muy mal.
–¿Cómo lo sabes?
–Los fondos buitre están allí arriba, revoloteando.
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NADIE ES PERFECTO
Me acerqué a las rejillas y dejé que me refrescaran las piernas el aire que de allí salía. Asombrado, Damien contempló mi entrepierna.
–Valérie, ¿eres…?
–Era y seré, querido. Era y seré.
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–¿No comprendes que es necesario matarla? –me dijo Enzo–. No podemos permitir que nos separe, dejar de ser amigos.
–Estoy de acuerdo –le respondí.
Y cuando se dio la vuelta para salir, le disparé en la espalda, Renata.
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El perro del 16 no para de ladrar, el gato del 20 siempre está maullando y yo estoy que muerdo.
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–Doctor, llevamos siete años de logoterapia y no creo estar mejorando.
–¿Y por qué no se ahorca?
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Se rompió la cuerda un martes. Era una señal del destino. Decidió abandonar la idea de quitarse la vida y cumplir sus sueños. Volvió a hacer escalada. Pronto se atrevió con los picos más difíciles. Estaba escalando el Breithorn cuando, un martes, se rompió la cuerda.
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Mijita, como vuelvas a llegar de madrugada, tomaré medidas extremas: te compraré un Huawei.
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Donde manda almirante no manda capitán.
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Suecia, 1650. Hace mucho frío, luego muy pronto dejaré de existir.
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Señoría, no robé nada. Ella me dijo: Coge la puerta y vete.
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COITUS INTERRUPTUS
Han pasado los treinta minutos.
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Lo haré mañana mismo y así no dirás que soy un procrastinador.
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El pensador que esté en posesión de la verdad absoluta que arroje la primera piedra filosofal.
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Cuando el niño despertó, el monstruo de debajo de la cama todavía estaba allí.
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Para hacer el amor con Procusta, siempre era mejor tener la medida justa.
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–¿Lluvia? ¿Ahora queréis que os traiga lluvia? Pues id a la Guadalupe esa –dijo Tláloc.
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Quien me sueñe me tendrá en sus pesadillas.
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¡Horror! Al fantasma del Caballero de la Higuera Blanca se le está oxidando la armadura.
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En cualquier momento saldrá del armario. Cuando el marido de Rebe se vaya a trabajar.
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Cuando llegó la aurora londinense, el conde transilvano se despidió a la francesa.
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Memoria selectiva histórica.
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Cuando llegó la aurora, comenzó la pesadilla.
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Quien esté libre de pecado que sea el primero en difundir el vídeo íntimo.
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–Mueve, caballero.
–Tengo que confesarte que no sé jugar al ajedrez, Muerte. ¿No podríamos echarlo a piedra, papel o tijera?
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MÉTODO STALINASKI
Actuar como un vulgar déspota y no como si le importarse el bienestar de aquellos a los que antes llamaba camarada.
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–Mueve, caballero.
–Tengo que confesarte que no sé jugar al ajedrez, Muerte. ¿No podríamos echarlo a cara o cruz?
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Si todo me va bien, espero cambiar en el futuro mi pasado.
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El decimonoveno compuesto tampoco le volvió invisible, pero le hizo rico: era un magnífico laxante.
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Cuando llegaba la aurora, volvía a la soledad del ataúd.
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–¿Por qué no bailas la danza de la muerte?
–Tengo mal los huesos.
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–En su última conferencia, Muñoz citó a Ortega y Gasset.
–¿Y acudió?
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–¿Qué sucede? ¿Dónde están todos?
–Los caballeros comieron carne en mal estado y tienen diarrea.
–¡Qué horror!
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Cuando despierta, comprende que sigue vivo. Se queda en casa. O no. Va al trabajo. O no. Quiere acabar pronto. O no. Utiliza una pistola, una cuerda, pastillas, gas, se arroja por la ventana. O no. A pesar de repetirse, jamás es el mismo final.
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La aurora llegó, pero ellos estaban lejos de haberse puesto al día.
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–Alteza, he descubierto la fórmula para fabricar oro.
–¿Alguien más la conoce?
–No, alteza.
–¡Guardias, guardias! Arrojad a este patán a la mazmorra.
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CUÑADEZ
Qué triste cuando pienso que yo soy el cuñado de mi cuñado.
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Los indignados ya no se limitaban a votar a Bríos.
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Se mudó de la hoya de Baza a la sartén de Andalucía.
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El torero estaba de luto. Pidió un toro a media asta.
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La rata llegó a puerto. La pulga buscó un nuevo huésped.
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Devoraba libros de cocina.
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–Conde, ¿por qué no tiene espejos?
–Me hacen sentirme invisible.
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–Te escribió un poema. ¡Qué romántico!
–¡Qué chapucero! Ni siquiera contó bien las sílabas.
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Me llamarán para que baje a cenar en familia. No me engañan. Lo que quieren es comerme.
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31 de diciembre del año 999. No saben si rezan que Dios les perdone o que perdone al mundo.
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Isaac fue sacrificado. No existió Jacob, ni Moisés, ni David, ni Jesús. Dios, que había sido llamado Yavé, acabó llamándose Mitra.
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–Usted, señora Maan, cometió estupro.
–No, señoría, no es verdad. Lo único que hice fue acostarme con aquel adolescente que tenía pinta de Adonis.
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–President, tome: un DIU.
–¿Un DIU? ¿Para qué demonios quiero un DIU? No te enteras, Pucurull. Lo que yo quiero es la DUI.
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PRETÉRITO IMPERFECTO
Carlos se acostaba con mi mejor amiga.
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–¿Cómo tuvo el accidente? ¿Qué le pasó al futbolista?
–Tenía buenos pies, pero mala cabeza.
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Todos se preguntaban cómo era posible que aquel microliterato estuviera tan gordo.
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Cuando Rip van Winkle despertó, ya no era súbdito británico.
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DISCUSIÓN EN LA RAE
–La che no puede ser una letra.
–Pues claro que sí.
–No, no. Abecechedario suena ridículo.
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Pierdo una de cada cien veces. Y cuando gano, pierdo.
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Cuando Rip van Winkle despertó, descubrió que debía 37 años de impuestos.
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3x2
Ya no iba al Carrefour porque, cada vez que veía una oferta de tres por dos, recordaba que estaba solo.
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Recitaba sus versos del mar. Alguien se acercó. ¿Le había logrado seducir? La mirada de él recorrió toda la piel de ella, que dijo:
–Sí, soy una sirena. Hermosa y terrible.
–Y yo soy un cocinero de sushi.
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STRUGGLE FOR EXISTENCE
Durante el convite de boda, había codazos para estar cerca del cortador de jamón.
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–No vendas la piel del oso antes de cazarlo.
–Si algún tonto me la compra…
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–Me sé el abecedario.
–A ver.
–A, be, ce y de.
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Brontosaurio, apatosaurio, velocirráptor… Para dormir, el paleontólogo cuenta dinosaurios.
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Durante una tormenta, a quien buen árbol se arrima, buen rayo le achicharra.
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–Dos gigantes derrotaron al sastrecillo valiente.
–¿Qué gigantes?
–Zara y Primark.
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–Te escribió un poema. ¡Qué romántico!
–¡Bah! Era un poema en versos libres.
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El animalista echó al gato cuando le sorprendió comiéndose un ratón.
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ESCARAMUZA
Barro el suelo de la habitación de estar, pero no quito el polvo ni friego. Es una escaramuza, no una batalla.
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Muchos años después, cuando llegó el enésimo paquete de ropa que su mujer había comprado en Zara, Adán recordó aquel día aciago en que se comió la manzana.
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SORPRESA
Me llamarán para que baje a cenar en familia. Y no perderán la ocasión de decirme que soy su tío favorito. ¡Cuánta amabilidad! ¡Qué interesados son! Si supieran que invertí todo el dinero que me dieron cuando vendí los olivos en Foro Filatélico.
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El famoso futbolista volaba por la carretera porque quería pasar más tiempo con sus hijos. Acabó pasando menos tiempo con sus hijos.
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El paranoico está aterrado: alguien le sigue en Twitter.
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–¿Sabes qué?
–¿Qué?
–A Greta le ha mordido un vampiro y se ha transformado.
–Pobrecilla, con lo que le gustaba mirarse en los espejos.
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–¿Acaso soy yo el guardián del hermano de mi señor? –dijo Beltrán Duguesclín.
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Año 476. El Senado de Roma discute una moción para enviar dos cohortes a Britania.
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Et in Arcadia ego comí una musaka horrorosa.
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–Mate.
–¿Cómo que mate? Pero si ni siquiera me estás dando jaque.
–No, si se lo decía al camarero. Quiero mate.
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GRAN TERROR
–Trotski era un abejorro; Zinóviev, una pulga; Kaménev, una chinche; Tujachevski, una avispa; Smirnov, una hormiga; Mariya Spiridónova, una termita; Yevdokímov, un tábano; Yézhov, un piojo.
–Camarada Stalin.
–¿Qué?
–¿No hay ningún insecto que le guste?
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Siempre voy al dentista a regañadientes.
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Laetoli (Tanzania), hace 3,7 millones de años. Una australopiteca camina detrás de un austrolopiteco. La única vez en la historia de la humanidad en que una mujer iba detrás de un hombre y no al revés.
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Según Calvino, los católicos son unos sin gracia.
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–Michael, ¿por qué te has blanqueado la piel?
–Huyo de mi oscuro pasado.
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Le dijeron al niño que su padre no tendría que cuidarle desde el cielo si en la tierra no hubiera tenido la mala cabeza de poner el coche a 220 kilómetros por hora.
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Para que mi cuñado deje de decir de mí que soy poco dadivoso, le he dado seis puñaladas.
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Tiene más de cuarenta años. Está medio vivido.
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La Inquisición cayó sobre Tláloc cuando trató de mojar.
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TR-56V cogió la cabeza de 3T-54 y no pudo evitar decir:
–Ser o no ser.
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La sirena cayó en manos del ictiófago.
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La última discusión fue para quedarse con el libro Terapia de pareja: ninguno de los dos quería un libro tan inútil.
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Se fumó el último Montecristo en 1959.
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Hace ya tiempo que a Markus no le da miedo desactivar minas antipersona, desde que le cambiaron la última parte de su cuerpo que todavía era original.
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Quiero una almohada, pero que sea buena: la anterior no paraba de darme malos consejos.
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Carlota era tan ecológica que me recicló, me arrojó en los brazos de Mónica.
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Judit asesina a Holofernes: se la considera una valiente heroína. Si Holofernes hubiera asesinado a Judit, habría sido considerado un vil canalla.
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Después de 67 años, tres meses y cuatro días, 9H-45 ha desactivado la última bomba sin explotar que fue lanzada durante la Tercera Guerra Mundial. Ahora, si hubiera algún humano que le pudiera arreglar la extremidad inferior derecha, dejaría de arrastrarse y sería feliz.
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El 40 de mayo se quito el sayo y lo tiró al contenedor de ropa usada. Estaba harto de que se mofaran de él cuando le veían con era ropa tan ridícula.
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FATUIDAD
Hora nona. Fray Serapio cierra los ojos y debería rezar, pero piensa en la sopa repugnante que hoy ha preparado el cocinero y en el ratoncito que esta mañana correteaba por el scriptorium. Fray Serapio abre los ojos: amanecer en el desierto. #
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–Deja ya de quejarte, que después tengo yo que limpiar toda la sangre –dijo el verdugo.
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Su pasado es tan oscuro que no recuerda nada de él.
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CENTROAMERICANO
Augusto Monterroso fue un escritor guatemalteco que nació en Honduras y vivió en México.
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Mi marido quiso darme una sorpresa llegando temprano a casa, pero la sorpresa se la dimos su amigo Jorge y yo.

domingo, 2 de junio de 2019

Papelera

Elias Canetti: “El hombre que jamás ha recibido una carta”.

Antonio le dio la espalda a Shylock.
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Hasta que el Tribunal de la Rota nos separe.
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Fucsovics no veía otra salida. O eso o la ruina, la vergüenza y la cárcel.
–Uno grande –respondió cuando le preguntaron qué animal quería abatir.
Finalmente, disparó a un hadrosaurio. Pero no pudo pisar una mariposa.
Cuando regresó, la bancarrota seguía allí.
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¡Qué delicia volver a escuchar su voz! Encontrarnos ha sido un sueño. Creí que volverían las risas. Pero no, todo no sería como antes. Lo comprendí cuando advertí su mirada de horror. Ya no podríamos tocarnos. Después de todo, yo soy un fantasma.
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JUSTICIERO
Lo maté porque era Max Aub.
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Enterramos a papá y a mamá en el mismo nicho. El sepulturero nos dijo que papá se pasó cinco días protestando.
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Mi historia es sencilla. El 7 de noviembre de 2022 mi padre fue abducido. El 26 de noviembre de 2022, de vuelta a la Tierra, fue ingresado en un hospital psiquiátrico. Y por fin, el 3 de julio de 2023, para sorpresa de todos, yo salí de su vientre.
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–Elsa, ¿vamos a la cama?
–Recuerda, Jorge, que escribiste que la cúpula es abominable.
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LA VENGANZA DEL TERCER VIOLÍN
Te odiaba. Quería que te echaran, a ti, el autoproclamado gran director. Porque era falsa e inconveniente siempre te dedicaba la última nota.
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–Don Gumersindo, ¿qué ropa más curiosa se ha puesto hoy?
–Ya ve, doña Paula. Mi nieta me aconsejó que hiciera uso de mi fondo de armario. Y he decidido hacerle caso. Me he puesto el traje con el que hice la primera comunión.
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VICTORIA PÓSTUMA
Moby Dick se tragó al capitán Ahab. Y murió atragantado.
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Mi mujer y yo tenemos bienes separados y males unidos.
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Era un dios tan lento que, cuando por fin creó al hombre, los dinosaurios ya se habían extinguido.
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Arrancaría la amatista mágica de la piel del dragón de Jhrhu. La piedra violeta le ayudaría a acercarse al garcetral de la ciudad de Mhorhfhanh. Le apuñalaría y se convertiría en el nuevo etnarca. Repasa mentalmente el plan mientras observa salir la roja sangre de sus heridas. ¿Qué pudo salir mal?
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La amatista mágica estaba al alcance de su mano. Casi la tocaba. Pudo haber arrancado la piedra violeta de la cabeza del dragón si el monitro que le había vendido aquel hechicero en verdad hubiera dormido a la bestia. Piensa en todo esto mientras se venda el muñón que le ha quedado en el brazo. La roja sangre no para de manar.
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ESCANDALOSO
Fotografié la agónica muerte del último oso polar. Colgué la foto en Interpic. ¡Y sólo me la liquearon cinco personas!
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No dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha. Podría sentir celos, Onán.
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CONTRAPOSICIÓN LÓGICA
Los agarenos son musulmanes.
Los turcos son musulmanes.
Los agarenos no son turcos.
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Perdí mi virginidad un martes. Otra vez. El viernes, la doctora Sabusawa ya había me la había devuelto.
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TRISTE
–¿Quién difundió el vídeo sexual?
–Fuenteovejuna, señoría.
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LIBRO DE LAS REVELACIONES
Juan, esto no hay quién lo entienda. Parece escrito en arameo.
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–¿Qué te parece el encocado de merluza de palangre?
–¿Dónde aprendiste a hacerlo?
–En un curso de cocina.
–¿Y aprobaste?
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–¿Por qué lo vas a hacer?
–Porque aún recuerdo el coscorrón que me diste cuando os sorprendí a ti y a mi madre en la cama. Estabais fornicando. ¡Qué humillación! ¡Qué asco!
–Pero eso pasó… ¡hace más de treinta años!
–Nunca es tarde para matar, César.
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–Jesús os ama.
–A mí no –dijo Gestas.
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No soy un vampiro. El espejo no engaña.
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La besó. No sólo no era la Bella Durmiento, sino que le acusaron de necrofilia.
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–¿Qué le dicen mis manos?
–Algo muy extraño: que está muerto.
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–Ya tengo los pies fríos.
–Ponte unos calcetines de lana.
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Debajo de toda esta mugre, estoy limpio.
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–Ya tengo los pies fríos.
–Te dije que te compraras unos zapatos Fluchos.
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El día que eligió para bailar sobre la tumba de su enemigo llovía. El mármol estaba húmedo y resbaladizo. Perdió pie. Cayó. Se abrió la cabeza.
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Por las noches, Marsh contaba los dinosaurios que había descubierto Cope. No conseguía dormir.
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–Ya tengo los pies fríos. ¿Ha comenzado?
–Sí, son los efectos del sedante. Por cierto, ahora que ya no puedes moverte tengo que decirte algo: la máquina de hibernación falla a veces.
–¿Qué?
–No te alarmes. Sólo a veces. Dentro de doscientos cincuenta años veremos si despiertas.
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–Ya tengo los pies fríos. No los siento.
–No digas tonterías: si sabes que los tienes fríos, los sientes.
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–Ya tengo los pies fríos. No puedo aguantar más.
–Vale. Encenderé la estufa. Pero sólo diez minutos.
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Paso de protestante y adicto a los Hohenzollern a católico y fanático de los Wittelsbach. Los nazis lo mataron por loco.
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El maestro de origami duerme doblado en un sobre.
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–Ya tengo los pies fríos.
–Toma. Ponte Akileïne.
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–Ya tengo los pies fríos. Estoy muy mal.
–No exageres. Hasta que has hablado, creía que habías muerto.
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–Ya tengo los pies fríos.
–Para eso sólo hay una solución.
–¿Cuál?
–Búscate un marido.
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–Catón se ha arrojado sobre su espada.
–¿Y por qué? ¿Qué le había hecho la espada?
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–Ya tengo los pies fríos y la cabeza caliente.
–Pues voy a volver a darte la vuelta.
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–Juanjo se abrió la cabeza.
–No encontraría nada dentro, ¿no?
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–Ya tengo los pies fríos.
–¿Qué pies, Napoleón? Recuerda que somos cerdos.
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–Ya tengo los pies fríos, teniente.
–¿Pies? ¿Qué pies? ¿Recuerdas la mina que has pisado? No tienes pies, Kiley.
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–Ya tengo los pies fríos.
–¿Otra vez? Con tus problemas de circulación, pareces Madrid.
–¡Qué bruto eres! ¡Pero qué bruto!
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–Ya tengo los pies fríos. No los siento. El final se acerca.
–Mira, mamá. No insistas. Te he dicho que hasta que no acabe el partido no te llevaré al hospital.
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HACER DE LA NECESIDAD VIRTUD
Después de no conseguir la carta de libertad para ir a China, donde le habían ofrecido un contrato de 35 millones de euros, Sergio Ramos asegura:
–Jugaría gratis en el Real Madrid.
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–Ya tengo los pies fríos.
–Paciencia. De aquí a cuatro o cinco horas podrás coronar el Everest. Con un poco de suerte, para entonces, aún no se te habrán congelado.
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El hombre desciende del mono que descendió del árbol.
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Los gramáticos animalistas le denunciaron porque dábale arroz a la zorra el abad.
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–No deberíamos fumar.
–Claro que sí. El olor a tabaco disimulará el hedor a whisky.
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El siglo se hizo añicos.
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Fix your life, not your car.
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Piensamos, luego relinchamos.
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Éste es el mensaje final. Revelaremos un último secreto y nos disolveremos. Será un secreto paradójico, desatinado, terrible. Amigos, todo ha sido mentira desde el principio. Las filtraciones, los ciberataques. Todo. Siempre hemos trabajado para la CIA.
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WEED LEAF
Inspiration came after hallucination.
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–¿Por qué estás aquí?
–Porque la vecina del 4º C tenía la nariz muy fina. Notó olor a marihuana que salía de mi piso.
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–¿Dónde está Brulebois?
–No ha llegado.
–¿Y qué hacemos?
–No sé. Improvisemos. Saltémonos su parte.
–¿Y qué papel hacía?
–El de Godot.
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EL GRAN SECRETO
El Demiurgo, el Único, el Primero… ¡tiene ombligo!
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Quiero llorar y no puedo. ¿Me receta algo, doctor?
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Al doctor le gustaban los tratamientos de choque. Por eso envió al hombre lobo a la Luna.
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Yo no la olvido y ella ni siquiera me recuerda.
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La muerte no les separó: sus hijos, para ahorrar, los enterraron en el mismo nicho.
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Los niños deberían venir gritados de casa.
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–¿Qué nos ha pasado, doctor?
–Ya saben lo que dice el poeta: Amor tiene fácil la entrada y difícil la salida.
–¿Qué?
–Bueno, si prefieren un latinajo, lo que les ha pasado se llama penis captivus.
--
Mrs. Death, I'm not at home.
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–El sexo está sobrevalorado.
–Vale, muy bien, pero siguen siendo 50 euros la media hora.
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Lo que el viento se llevó está todo en mi jardín. Y mi marido no lo limpia.
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PLATA QUEMADA
¡Qué chasco se van a llevar sus sobrinos cuando descubran que ha sacado todo el dinero del banco y lo ha quemado!
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El Antipilato perdonó al Anticristo.
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El Antibarrabás fue crucificado.
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Santa, I wrote Battleship, not Bottleship.
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–Ya es viernes.
–Pero viernes por la mañana.
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–Jaime, estoy embarazada.
–Verónica, hace cinco años me hice la vasectomía.
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–Siempre te veo caminando. ¿Nunca descansas?
–Ojalá pudiera, pero él me ordenó: Levántate y anda, Lázaro.
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AHORRARÍAMOS TIEMPO Y UN ACTOR
La obra es demasiado larga, señor Beckett. ¿Por qué no cortamos toda la parte en la que aparece el tal Godot?
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–Te amo.
–Pues así estarás de enfermo.
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Veinte años después todo sigue igual: yo te sigo amando y tú sigues sin saber que existo.
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–¿A dónde vamos, mamá?
–A otro cementerio. En éste sólo hay viejos.
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Arrancó una pluma del ave roc. Recorrió medio mundo hasta encontrar una cornalina azul. Robó un cáliz blanco. Trabajó diez años en las minas de Bam para conseguir un fingarllán. Y cuando por fin fue a reclamar su mano, descubrió que la princesa ya tenía nietos.
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Pareces simpático y buena persona, pero mira, chico, yo no soporto el olor a pachuli.
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El doctor Frankenstein era un hombre hecho a sí mismo.
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TELECINCO
Se puede decir más claro, pero no más alto.
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Eat one another, as I’ll eat.
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CHASCO
–Bailaré sobre tu tumba.
–He dado orden de que me incineren y que arrojen mis cenizas al mar.
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¡Demonios! Ya está bien de estar todo el día echado en la cama, pataleando y lamentándote. Ve a buscar trabajo. Seguro que en un circo te contratan, Gregorio.
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MORCILLA
De repente, llegó Godot.
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It was kitsch. Trojans burnt it.
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Eva, no sé quién es ese tipo que se hace llamar Dios, pero creo que es un falsario: una vez le vi desnudo… ¡y tenía ombligo!
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–¿Qué habéis hecho con el actor que llegó con una carta de recomendación?
–Darle el único papel que nos quedaba: el higiénico.
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–Venus nació de la espuma.
–¿Y por qué demonios tenía ombligo?
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Cuando Augusto Monterroso resucitó, El dinosaurio todavía estaba allí.
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Fue aprobada la moción del Partido Animalista: dejaría de enseñarse en las escuelas la idea absurda de que una alimaña maligna e imperfecta como el hombre y una criatura amable y generosa como el mono compartían ascendientes.
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La Bella Durmiente se hizo la dormida y a él le acusaron de necrófilo.
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–¡Qué montón de libros hay en esta librería!
–Bah, yo tengo más en mi lector de libros electrónico.
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Cría cuervos ciegos y no podrán sacarte los ojos.
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–Perdí mi virginidad un martes.
–¿Cómo fue?
–Entre tanto polvo, es difícil decirlo.
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ADICTO
Le gusta el olor a pólvora por la mañana, al mediodía y por la noche.
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–¿Por qué no escribes nada? ¿La musa te es esquiva?
–Y tanto. Me denunció a la policía por acoso y, con todo esto del juicio, no me queda ni tiempo ni ánimos para escribir.
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Es una buena película a pesar de Carlos Boyero.
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Jesús se dejó convencer por Judas: se coronó rey de Judea y le declaró la guerra a Roma. Tiberio envió para combatirle cuatro legiones: la X Fretensis, la III Gallica, la VI Ferrata y la XII Fulminata. Jesús hizo milagros con las pocas tropas de las que disponía, pero no fue suficiente. Acabó crucificado.
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Sábado, 06:35.
–¿Camino recto, tías? Decidme.
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Again, the hairdresser undressed my mind.
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Again, the hairdresser undressed his head.
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UN COUP DE PISTOLET AU MILIEU D'UN CONCERT
Pedro Sánchez quiere gobernar con lo que no llama extrema izquierda si eso le da para tener mayoría absoluta. Y allí donde no tiene mayoría absoluta con lo que no llama extrema izquierda también quiere gobernar, pidiendo (prohibiendo) que el PP y Ciudadanos no gobiernen con lo que llama extrema derecha. Pedro Sánchez quiere gobernar.
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No sólo tuvo el valor de casarse otra vez, sino que se casó con un divorciado.
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–Espejito, espejito, ¿quién es el vampiro más guapo?
–…
–Espejito, responde.
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CÓMO DESTRUIR UN PARTIDO DE DERECHAS
1. En ningún caso trate de defender su ideología, sea ésta liberal o democristiana.
2. Para llegar al gobierno, espere que el partido de izquierdas haya llevado el país a la ruina.
3. Cuando gobierne, siga aplicando las mismas políticas del partido de izquierdas al que ha derrotado en las elecciones.
4. Sea inflexible con los miembros del partido que defiendan políticas liberales o democristianas.
5. Sea benévolo con los corruptos.
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–¿Sabes qué?
–¿Qué?
–Jamari anda diciendo por ahí que ha perdido un tornillo.
–Es tan esnob que se cree un robot.
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LIBRO DE LAS REVELACIONES
Juan, ¿qué te has tomado?
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Fue una mala idea embarcar a las termitas en el arca.
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–¿Qué pasa, mamá? ¿Por qué nos echan?
–¡Vuestro padre! Se va a enterar. Vamos a ir a casa para darle un buen susto. Ha olvidado pagar el alquiler del nicho.
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Hoy se siente bien, un Thoreau; ha caminado diez pasos sin mirar el móvil.
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Desde que Lilit fue expulsada, Adán buscaba un medio de seguirla.
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BODAS DE CANÁ
Jesús había olvidado el sobre.

domingo, 26 de mayo de 2019

Papelera

Carlos Edmundo de Ory: “La triste historia de una niña sin muñeca”.

La triste historia de una niña a la que sólo le regalaban muñecas.
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Le dijo al protésico que quería dientes como perlas. Ahora come con pajitas.
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–Catón, ¿qué haces clavándote una espada en el vientre?
–¿Clavándome? Es César quien me la está clavando.
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Suspendió los cursillos prematrimoniales porque le pillaron copiando.
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Ginés de Pasamonte iba tranquilamente montado en el burro de Sancho cuando el animal desapareció. Otra broma del sabio Frestón.
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–La princesa está triste. ¿Qué tendrá la princesa?
–El rey le ha dicho que le bajará la asignación mensual a sólo 10.000 euros.
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–Nuestro amor es una nube de verano.
–Pero ¿una nube de verano mediterráneo o una nube de verano subtropical húmedo?
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–¿Cómo te diste cuenta de que el director general estaba enfadado?
–Su corbata se puso roja.
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Decidí dejar volar mi imaginación. Lo que no conseguí fue hacer volar mi pluma. Desesperado, abrí la ventana. Mi inútil pluma voló.
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El Viajero del Tiempo (1873-1909, 2788-2789).
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–¿Y el cántaro?
–Se ha roto solo cuando supo que iba a la fuente.
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–¿Por qué lo expulsasteis del partido?
–Era un hombre de acendrado apego a la verdad.
–Comprendo.
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Los independentistas perdieron el juicio. Dos veces.
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Como el perro del vecino no deje de ladrar voy a ladrarle al vecino.
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No hay quien viva en Madrid. Felipe VI decidió trasladar la Corte a Valladolid.
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Su cara era un poema de Guillaume Apollinaire.
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–Camarero, tome nota.
–¿Que tome nota? Mándele un guasap al cocinero.
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Llegaron los sicarios. Aquel fue un café muy cargado de balas.
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Cuando Jesús caminó sobre las aguas, José se revolvió en su tumba. Mira que no utilizar una sólida barca construida por un carpintero.
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SALVAJES
De Maureen O’Sullivan, la madre, se enamoró Tarzán; de Mia Farrow, la hija, Woody Allen.
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Preparó el atril, el lienzo, las pinturas. Estaba listo. Pero se retrasaba. Otra vez. Permaneció sentado con los ojos cerrados, tratando de no perder la calma. Por fin, dos horas tarde, llegó. Ignoró la frase de perdón. Dejó que se preparara. Por fin, había llegado el momento para el artista. La inspiración había pasado.
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Reconozco que las manos ergonómicas de silicona son mejores que las originales y que con la cóclea Bhanu 34 oigo mucho mejor, que las antenas quimiosensoriales me han abierto un nuevo mundo de percepciones y que los problemas digestivos han acabado con mi nuevo estómago, pero, doctor Muoy, ¿para qué demonios sirve tener los ojos en la espalda?
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Como el billonario no quería perder diez años con el maestro zen para abrir su tercer ojo, hizo que su cirujano plástico se le pusiera en medio de la frente.
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–¿Eres demócrata?
–Lo soy.
–Lo eras.
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No digo que no me gusten las manos ergonómicas, el estómago artificial, las antenas quimiosensoriales o las glándulas metapleurales, pero me pregunto, doctora Faghiri, para qué demonios sirven esos ojos que me ha colocado en la espalda.
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SEMIMETAMORFOSIS
Gregor Samsa se despertó sobresaltado en medio de la noche. Fue al baño. Se miró en el espejo. Horrorizado, regresó a la cama y continuó con la pesadilla. Trató de soñar que se convertía completamente en insecto.
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–Tráigame la carta, por favor. En concreto, quiero la que le escribió Kafka a Felice el 9 de agosto de 1915.
–¿Una carta tan triste y confusa? ¿No le apetecería la que Kafka le escribió a Milena el 27 de octubre de 1920? Está tan llena de promesas.
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Al capitán Ahab volvió a escapársele Moby Dick por culpa, esta vez, de un maldito barco de Greenpeace.
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EL COLMO
La piqueta del arqueólogo rompió el cántaro turdetano.
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Al perro que quería ser humano consiguió disuadirle el dietista canino.
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Crucé el puente un martes. En la dirección equivocada.
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CARTA DE RECHAZO
Siento comunicarle que no publicamos a escritores abstractos.
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CONSEJO DE DICTADOR EN SU LECHO DE MUERTE
Sobre todo, no ahorréis en balas.
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Vendió el castillo porque los fantasmas no conseguían asustar a sus invitados.
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Cuando vio que su nombre era Blat69, se asustó. ¿Y si hubiera nacido en 1969? Se lo acabó preguntando.
–¿No habrás nacido en 1969?
–Claro que no.
Aliviado (e impaciente), por fin aceptó una primera cita. Llevaba un libro de Kerouac.
Tomaba el segundo café cuando un viejo de casi setenta años le preguntó:
–¿Flam203?
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De nada sirvió que criara cuervos vegetarianos.
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Murió por la patria. No sabía cuál.
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–Vivo atormentado por el recuerdo de mi difunta esposa. Me aferro a su memoria. Deambulo como un sonámbulo por la casa. ¿Qué, doctor, qué me dice?
–¡Malditos lugares comunes!
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Unos guerrearon contra otros y al final murieron todos. Tuvieron que proclamar la república.
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PARADOJA
Castilla era más grande que España.
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Ya tengo los pies fríos. Mira que enterrarme con unos calcetines de nailon.
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–Ana, ¿qué te ha parecido? Dime la verdad.
–Pues…
–Vale. Miénteme.
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El partido feminista tenía problemas con las listas cremallera.
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Desde que se aprobó la ley que permite tener armas en casa, Papá Noel ya no deja los regalos debajo del árbol sino que los envía por Nacex.
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El tren español trató de meterse en una estrecha vía francesa. Descarriló.
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–Dicen que éste es un lugar maldito, lleno de fantasmas. Pues yo no he visto ninguno.
–¿Está seguro?
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Cuando terminaron de construirle el templo, ya no creían en aquel dios.
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Parafraseando a Antonio Machado, Nigel Farage tiene razones pero no tiene razón.
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–Doctor, mi hijo tiene nomofobia. ¿Qué me recomienda que haga?
–Cómprele un Huawei.
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¡Oh, democracia!, ¡cuántas mentiras se pronuncian en tu nombre!
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–A ver, Gutiérrez, ¿qué pensaba Wittgenstein de la Filosofía?
–Que tenía que ayudar a las moscas.
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A ver cómo se lo digo, señor Romero. Para hacer surf necesita una tabla, un traje de neopreno y perder unos cincuenta kilos.
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–Doctor, mi hijo tiene nomofobia. ¿Qué me recomienda que haga?
–Cómprele un Huawei.
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Según los teólogos, el hombre es un error de Dios. Según los ateos, Dios es un error del hombre.
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Grecia ha pasado de ser un vilayato turco a ser un vilayato alemán.
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–Doctor, mi marido tiene nomofobia. ¿Qué me recomienda que haga?
–Regálele un Huawei.
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TERRIBLE EXPLOSIÓN
Estaba escondida por algún lado. La buscó en los despachos, en el baño. Por fin la encontró en la habitación de la fotocopiadora. Abrió la carcasa. Miró los cables. Pensó que era pan comido. ¿Azul o rojo? Cortó el rojo a sólo tres segundos.
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–¿Por qué no mataste a Blancanieves, como te ordené?
–Majestad, ¿creéis que cuidar de siete enanos que trabajan en una sucia mina es vida?
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–¿Cómo se dio cuenta de que los extraterrestres que le abdujeron no conocían muy bien la biología humana?
–Trataron de darme de comer por el culo.
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Para los papuanos, un misionero católico es un bocatto di cardinale.
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Crucé el puente un martes. Pasé de la orilla derecha a la orilla equivocada.
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CUENTOS PROCACES
Don Pascasio sueña que tiene a Layla Brooks entre los brazos. Cuando despierta, observa extrañado que su cartera está encima de la mesita de noche. Faltan cuatrocientos euros.
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Al concertino se le escapa una nota falsa. Menos mal que Beethoven no se ha dado cuenta. Con el mal genio que tiene.
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–Está bien, Moisés, acepto cambiarme de nombre. A partir de ahora adoraré a ese dios tuyo, Yavé. ¿Estás contento!
–Estoy contento, Ajenyavé.
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Prepararon la invasión durante eones. Cuando finalmente sintieron que estaban preparados, enviaron una flota inmensa a la Tierra. La humanidad hacía milenios que se había extinguido.
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–¿Esta ciudad es Roma?
–¿Roma? ¡Qué idiotez! Esta ciudad es Brundisio.
–¿Brundisio? Pero si cuando salimos del Samnio nos dijeron que todos los caminos llevaban a Roma.
–Es que habéis tomado la dirección equivocada.
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Hay que ver con qué mala cara me miró Caronte cuando le dije:
–Que Dios te lo pague.
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Eris había escapado para volver a entregar su manzana de discordia.
–¡Para el más poderoso y el más listo! –gritó.
Furibundos, Xi Jinping y Trump se lanzaron a por ella. ¿Y Putin? Putin, realista, dijo:
–A mí no me gusta la fruta.
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–¿Adónde vas? ¿No quieres un cigarrillo?
–¿Qué? No.
–¿No decías que siempre fumabas un cigarrillo después del sexo?
–¿A eso de antes lo llamas sexo?
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HERACLITANA
Nadie se baña dos veces en la misma piscina de lava.
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–Y tú, antes de ser batelero del Volga, ¿dónde trabajabas?
–Daba clases en un instituto.
–Pues menudo cambio.
–Ya te digo. Esto es el paraíso.
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Crucé el puente un martes. No tuve valor. O me entraron las dudas. Contemplé las violentas aguas del río. Y no me atreví a lanzarme al agua.
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Cansados de travesía, los marineros arrojaron al almirante a la mar océano.
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Ya tengo los pies fríos y empiezo a ahogarme. Esto de seguir a la sirena al fondo del mar quizá no haya sido una buena idea.
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IMPACTO SOCIAL
El Gobierno decidió no dar licencia a las alfombras voladoras. Desde el punto de vista ecológico eran un medio sostenible, sí, pero se sospecha que los artesanos que tejían las alfombras no recibían un salario digno.
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¡Qué triste! Soy un no fumador social.
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–Señor Ngan, estamos destruyendo los bosques.
–Déjeme, Phu. No me ocupo de los que tienen poca resiliencia.
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–Ya tengo los pies fríos y la cabeza caliente, así que adiós muy buenas –le dije a mi cita.
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La lechera estrelló el cántaro. ¡Cuántas preocupaciones dan las riquezas!
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YO, TÚ, ÉL
–Demasiados pronombres –le dije a mi marido.
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Van Helsing de pronto cayó en la cuenta de que llevaba doscientos treinta y tres años persiguiendo a Drácula. ¡Qué raro!
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Hoy me siento bien, un Thoreau; he caminado diez pasos sin mirar el móvil.
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María tuvo gemelos. Dios estaba contrariado. Y ahora ¿qué? ¿Habría dos profetas? ¿La Trinidad planeada tendría que convertirse en Cuatridad? Estas cosas pasaban por recurrir a la fecundación in vitro.
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Cuando el vampiro se hizo vegano, sólo se alimentaba del árbol de la sangre.
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El gobierno de Port Moresby no envió un cartero. Le habríamos remitido una carta de agradecimiento para decirle que estaba delicioso si hubiera alguien que se ocupara en nuestra aldea de la oficina de correos.
Cerró los ojos. Deseó llegar al infinito y más allá. Cuando los abrió, había regresado al punto de partida.
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El náufrago iba a enviar un guasap a sus amigos pidiendo ayuda, pero en aquella maldita isla la wifi tenía contraseña.
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REFLEXIONES
Manuel Vázquez Montalbán era un gourmet recalcitrante. Murió a los 64 años.
Terenci Moix era un fumador despiadado. Murió a los 61 años.
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ENTREVISTA A HITLER EN EL INFIERNO
–¿Cómo lleva eso de ser derrotado por los untermenschen eslavos?
–¿Le cuento un secreto? Uno de mis bisabuelos era checo.
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Fucsovics no veía otra salida. O eso o la ruina, la vergüenza y la cárcel. Durante la entrevista, disimuló su nerviosismo.
–Uno grande –respondió cuando le preguntaron qué animal quería abatir.
Finalmente, disparó a un hadrosaurio. Pero no pudo pisar una mariposa. Cuando regresó, la bancarrota seguía allí.
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CURA DE HUMILDAD
Vasile se cree tan perfecto que tengo que fingir que no alcanzo el orgasmo.
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–Has perdido a tu familia, tu ganado, tus campos… Y no protestas. No lo entiendo, Job.
–Es que nuestro dios es terrible: no soporta a la gente de poca resiliencia.
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Dios, todopoderoso, creó el mundo en seis segundos. Dejó que el hombre vagara por la tierra durante casi un día. A las veinticuatro horas de la creación, todo acabó con eso que llamaron juicio final.
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Me di cuenta de que hacer deporte era más necesario de lo que pensaba cuando, en la tienda de deportes, advertí que sólo me estaba bien la camiseta 4XL.
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El viajero en el tiempo quería ser testigo del paso de César por el Rubicón. Llegó tarde.
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Para entrar en el laberinto, Teseo tuvo que apartar a los animalistas que se manifestaban a la puerta.
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Boxeaba contra su sombra. Le estaba dando una paliza. De pronto, alguien apagó la luz del gimnasio: el boxeador quedó KO.
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–Standartenführer.
–Sí, Zeulner.
–Rybicki se ha desmayado. ¿Qué hacemos?
–Péguele un tiro o arrójele a su celda. Me da igual. No soporto a la gente de poca resiliencia.
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Me ha dicho que me ama. ¡Qué desgraciado tiene que ser para amar a alguien como yo!
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Juan I de Castilla (Gante, 1340 – Jaén, 1398). Tercer hijo de Eduardo III de Inglaterra. Cuando Juan el Usurpador fue derrotado por los portugueses en Aljubarrota (1485), reclamó los derechos al trono de Castilla de su mujer, Constanza, hija de Pedro I. La Guerra de los dos Juanes acabó en 1487, cuando Juan de Trastámara huyó a Francia. Murió en 1398, cuando preparaba la campaña para atacar Granada.
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La mañana en que Gregorio Samsa, después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto, ni se le pasó por la cabeza que sería el único praguense que sobreviviría a la Primera Guerra Nuclear.
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–¿No vas a darle de mamar a tu hija?
–¿Qué? No. ¡Qué horror! Quiero que Libertaria sea vegana desde el principio.
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Cuando Gregorio Samsa se despierta una mañana después de un sueño intranquilo y se mira al espejo, se da cuenta de que ahora tiene ojos compuestos, antena, palpos, escleritos. Sorprendido, se los toca con los dedos. Si al menos todo su cuerpo fuera de insecto.
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Estaban listos el caballete, el lienzo, los pinceles, la paleta, las pinturas, el modelo. Había llegado el momento para el artista. Pero la musa se retrasaba.
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¿Cómo decírselo para que lo entienda, señor Ghimpu? Sus espermatozoides son más vagos que un estudiante de secundaria.
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15 de abril de 2019. Jacques Bricout se revuelve avergonzado en su tumba. El 8 de noviembre de 1789 trató de quemar Notre-Dame. No pudo.
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¡No, no, NO! Con esos pelos y esa barba, cubierto de flores, el Hijo de Dios parece un jipi. No podemos permitirlo, reverendísimos hermanos. ¡Crucifiquémosle!
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Como siempre, no pude evitar acariciar el cuello con mis ojos. Fino, hermoso. Le dije que lo colocara en el hueco. Pude sentir su miedo cuando la ayudé a colocarse. No había que perder más tiempo. Accioné el resorte de la guillotina.
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PSICOFONÍA
–Álvaro, querido, dime cuál es la clave de tu cuenta secreta en Suiza.
–Seis meses sin sexo.
–Pero ¿seis con letra o con número?
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PSICOFONÍA
–Álvaro, ¿por qué cambiaste la clave de nuestra cuenta en Suiza? Anda, querido, dime cuál es la nueva clave.
–Ocho meses sin sexo.
–Pero ¿ocho con letra o con número?
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En Beijing, los invasores extraterrestres sufrieron un ataque de tos.
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GOROSTEGUIANA
Hiroshima, 6 agosto 1945.
–Miénteme, Tomiichi, dime que ese avión es japonés.
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Vive en Jaén y espera el tranvía. Desde hace ocho años.
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Max Brod, que era muy tímido, atribuyó todas sus obras a su amigo Franz Kafka, tímido, hipocondríaco y ágrafo.
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Al infeliz le consolaba pensar que nada podría destruir su felicidad.

domingo, 19 de mayo de 2019

Papelera

Adolfo Bioy Casares: “Cada frase es un problema que la próxima frase plantea nuevamente”.

Te pido el cielo y sólo me traes la Luna. ¡Si serás inútil!
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–Ramírez, le he llamado para comunicarle que hemos decidido despedirle.
–No lo entiendo, director. ¿Por qué?
–¿Que por qué? Porque en los últimos 365 días ha acumulado 666 incidentes, 69 infracciones y 13 faltas gravísimas. Usted, Ramírez, es el diablo.
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–Fulvio, estamos en mayo, ¿no?
–Sí, César.
–El mes de la madre... Me llevó nueve meses en la barriga... ¡Qué sonrisa se le escapó cuando mi padrastro me nombró heredero! Quiero, Fulvio, que arrojen flores al mar donde ordené que la ahogaran.
–Así se hará, César.
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–¿Por qué estaba regalando golosinas a los niños?
–Tiene una explicación lógica, señoría.
–¿Cuál? Dígamela.
–Acabo de abrir una clínica odontológica y necesito clientela.
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EVERYTHING HAS A PRICE
Me metieron en la cárcel por regalar golosinas a los niños, y aquí acepto que me regalen cigarrillos. ¡Si seré imbécil!
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Bruto se alió con Pompeyo, el hombre que había ordenado matar a su padre, y asesinó a Julio César, el hombre que se había acostado con su madre. Tenía un complejo de Edipo de manual.
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–Entonces, ¿con esta loción conseguiré recuperar el cabello perdido?
–Seguro.
–¿Todo?
–Todo.
–¿En dos semanas?
–En dos semanas.
–¡Hummm!
–Si no queda satisfecho, como pasaré dentro de un año por aquí en mi carricoche, me comprometo a devolverle hasta el último céntimo.
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El ateo ve a un indigente. Generoso, va a darle un billete de veinte euros, pero se contiene en el último momento cuando advierte que el mendigo lleva colgado un crucifijo. El ateo no quiere que el pordiosero piense que esos veinte euros son un regalo del cielo. Le acaba dando cincuenta céntimos.
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Durante siglos, el hombre trató de vencer a la naturaleza. Ahora trata de que su victoria no sea total.
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–Vete al averno.
–No sé dónde está ese sitio, pero me iré allí con tal de no estar junto a ti. Mira que eres pedante.
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Vótenme. Subiré el salario mínimo y las pensiones. Bajaré la jornada laboral. Ampliaré las vacaciones. Pagaré las cervezas del viernes por la noche. Claro que se puede, ¡carajo!
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–Oiga. ¿Por qué me sanciona?
–Por culpa del cocinero de su restaurante.
–No entiendo.
–Es un pelagatos.
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Ardió Notre-Dame un martes de 1465. Quasimodo estaba inflamado de amor.
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Los vegetalistas protestaron cuando los animalistas trataron de prohibir las plantas carnívoras.
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La secuestraron, la embarcaron hacia América, la vendieron, la azotaron. No dejaron de llamarla salvaje.
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Carlos de Lawday fue coronado rey de Inglaterra el 23 de agosto de 1485. La corona se la entregó el anterior rey, Ricardo III, que se la había prometido a cambio de un caballo.
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Para ganarse el cielo, Juan de Mañara compuso este epitafio: Aquí yace el peor hombre que fue en el mundo.
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Eszter, desesperada, lleva siglos buscando la receta en su libro maldito. Hechizos, males de ojo, rituales, invocaciones. Allí está todo. Pero falta lo más importante: un antídoto que suspenda los efectos del elixir de la inmortalidad.
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CHASCO
Alcázar Medina Mezquita odia a los musulmanes.
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Profetas judíos, muñecos de madera con una larga nariz, microplásticos. Los humanos siempre dando de comer porquerías a las ballenas.
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HISTORIA CHINA
Li Xiannian, rey de Wang, empezó subiendo los impuestos a los que tenían una bandera colgada en el balcón. Más tarde cobró nuevas tasas a los que tenían balcón. Pero, como no fue suficiente, Xiannian acabó subiendo los impuestos a quienes respiraran.
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–A ver, señor Filek, explíqueme el proceso otra vez.
–Es muy sencillo, excelencia. Sólo necesito extractos vegetales y un ingrediente secreto.
–¿Y agua del Jarama?
–Y agua del Jarama, excelencia. Y tendremos tanto petróleo como necesitemos.
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Cuando le ve, Jane comprende que Tarzán será un salvaje en la cama.
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–Adolf.
–¿Sí, Eva?
–Apártate. Necesito espacio vital.
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–¿Qué animal anda por la mañana sobre cuatro pies, sobre dos al mediodía y sobre tres por la tarde?
–El delfín –respondió Edipo, que odiaba la idea de casarse.
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–Zsigmond vino de sus viajes con una sirena.
–¡Increíble! Debe ser hermosa.
–¿Hermosa? Ésta es una sirena que tiene alas y garras. Da miedo.
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–Sí, soy su esposa.
–No, su esposa soy yo.
–Yo vivo con él. Pasa toda la semana en el trabajo y viene a casa los viernes.
–No, no. Trabaja viernes, sábados y domingos. Durante la semana ayuda en casa.
–Tenemos dos hijos.
–¡Imposible! Fuimos al especialista y le diagnosticó anespermia.
–Vale. Lo reconozco. Lorena y Christian quizá no sean hijos suyos, pero yo soy su única esposa.
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Miguel de Cervantes compra unos papeles viejos llenos de caracteres arábigos en el Alcaná de Toledo. Los manda traducir. Son copias escolares del Corán.
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SINCRÉTICO
Lleva una camiseta Nike, unos pantalones cortos Adidas y unas zapatillas Converse.
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Por fin ha llegado Soylent Green a las selvas de Nueva Guinea. A los papuanos les gusta: su sabor les resulta familiar.
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Ardió Notre-Dame un martes de 1871. Hans Saathoff, artillero del octavo regimiento pomerano, recibió una medalla.
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El arverno Vercingétorix le hizo pasar a César un averno.
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Mahoma fue a la montaña y allí encontró a un anacoreta monofisita que, enfadado, le dijo que se buscara otro sitio para hablar con Dios.
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Matamos a Messi y le hicimos la autopsia: concluimos que no era extraterrestre.
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Desesperado, me arrojé a un pozo. Cuando llegué al fondo, una voz me espetó enfadada:
–¡Fuera de aquí! Este pozo está ocupado.
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Después de Farsalia, entre la dignidad del suicidio y la vileza del asesinato, todos sabemos lo que eligió Bruto.
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Les rescató del bosque, les dio cobijo, les trató como si fueran familia. Les alimentó. Incluso a veces, Hansel y Gretel pensaban que les estaba cebando. Pero no podían desconfiar de aquella generosa viejecita que estaba, siempre con su sonrisa, cuidando de los demás.
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Ardió Notre-Dame un martes de 1918. ¡Maldita Gran Berta!
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Estaba soñando con Jaime cuando mi marido, siempre tan inoportuno, me despertó.
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Ardió Notre-Dame un martes de 1944. Hitler estaba loco de contento.
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¡Estos alemanes! Ni siquiera consiguen que salga agua de la ducha.
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–Demuéstrame que me amas –me dijo.
Y le maté. Y así demostré que estaba dispuesto a ir a la cárcel por él.
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–Te traigo en la mirada –le dijo la ciega al hombre invisible.
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–¿No quieres caramelos, preciosa?
–Caramelos. ¡Aaaggg! Pero ¿no podrías compartir la wifi desde tu móvil?
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La gallina de los huevos de oro es el gallo del gallinero.
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–Sí, soy su esposa.
–Entonces, ¿usted se hará cargo de la factura del hospital?
–Bueno, cuando dije esposa, quería decir compañera, amiga, conocida.
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–A este animal le llamaré… tricerátops.
–Adán, Adán, no me cabrees.
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Ramsés ha sido rápido. Ha capturado a los hebreos mucho antes de que consiguieran llegar al mar Rojo. Mata a los hombres y vende a las mujeres y a los niños como esclavos al rey de Nubia, su aliado.
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–El de la mesa 8 ha pedido Coca-Cola para el lechazo.
–¡Qué salvaje!
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–¿Has oído la noticia?
–¿Qué noticia?
–Anoche, durante el banquete, Alejandro mató de un lanzazo a Clito.
–Pero ¿a quién se le ocurre llevar una lanza a un banquete?
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–Satrústegui, mida el verso que hay escrito en la pizarra.
–Un metro, profesor.
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Los dirigentes del Partido Animalista no querían llegar a un acuerdo con los extraterrestres hasta que no aclararan que había pasado con todas esas vacas.
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–César, el rey Marbod ha enviado la cabeza de Varo.
–Echadla a la basura.
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DECEPCIÓN
Grigore siempre veía el lado positivo de las cosas; todo le parecía hermoso. Resultó inevitable que un día, cansado, le arrancara los ojos y me los pusiera. Creí que vería el mundo de color de rosa, pero, la verdad, tampoco noté tanto cambio.
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–¿Y cómo acabaste aquí, en el infierno?
–Dios me pilló confiscado.
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Alejandro llegó a las puertas de la India, pero no encontró las llaves para entrar.
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Como no le gustaba Borges, copulaba en una habitación llena de espejos.
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–¿Tú, indio? –preguntó el almirante.
–Indio, no. Nativo americano.
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La armonía ha vuelto a la ciudad. La suavidad de mi gobierno ha sustituido a la aspereza de los optimates. El amor ha sucedido al odio. El brillo de la prosperidad a la oscuridad del infortunio. Pero, dime, Bruto, ¿por qué tienes el rostro azul? ¿Te pasa algo?
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–¿Nombre?
–Coleridge.
–Ah, sí. Tú fuiste el que robó la flor, ¿no?
–Sí.
–Pues ahora no te dejo entrar.
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PARADOJA
Se sentía orgulloso de ser tan humilde.
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–Le prohíbo salir del país.
–¿De qué país, señoría? Yo soy un cosmopolita.
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–¿Vendrá el médico?
–No, no vendrá.
–¿Y el veterinario?
–Tampoco.
–¡Qué desgracia, Grete, qué desgracia!
–No te preocupes, madre, he logrado convencer a alguien para que venga a ver a Gregor.
–¿Quién?
–Un entomólogo.
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Narciso ha decidido que su relación sea abierta.
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Kong, dime. ¿De qué hablas cuando hablas de tener sexo oral?
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Kong, no podemos tener sexo: no he traído condones.
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No nos engañemos: para King Kong, Ann Darrow es la última mona.
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–Este camino es muy bueno porque no lleva a ningún sitio.
–¿Y qué tiene de bueno?
–Que nadie me sigue.
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Cuando Richard Owen despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
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El juez Liu está sorprendido. Hay un asesino que quiere acudir a su tribunal.
–Dime, canalla. ¿Por qué quieres que sea yo el que te juzgue?
–Con perdón, señoría. Dicen que usted es un borracho. Y sólo un juez borracho podría absolverme.
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–Te traigo en la mirada, Sonia.
–Me llamo Beatriz.
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–Presidente, los alienígenas nos invaden.
–¡Menos mal!
–¿Menos mal?
–No sabía cómo iba a pagar el sueldo de los funcionarios este mes.
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–¿Has visto el huevo que estaba empollando?
–No, no lo he visto.
–¿Y qué comes?
–Esto, una omelette à l’oignon.
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–¿Quién es ese niño que está sentado en la consulta?
–El doctor Albani. Es un psicólogo infantil.
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–Si alguno no permanece en mí, es cortado y se seca, lo mismo que los sarmientos; luego los recogen y los echan al fuego para que ardan. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis… ¿Sí, Pedro?
–Yo quiero algo.
–¿Qué?
–Un palacio en Roma.
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Las nativas de Venus dejaron rendidos a los aborígenes de Marte.
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JUANES ORTEGAS HAY A CIENTOS
Juan Ortega decide quedarse en la cama un poco más; ¡qué bien se está escuchando la radio! Juan Ortega resopla preocupado: el toro es manso. Juan Ortega se salta el semáforo en rojo: llega tarde. Juan Ortega llena el depósito del tractor; hoy pasará todo el día arando. Juan Ortega está nervioso: ¿podrá sacar la chuleta en el examen de Filosofía? Juan Ortega, sentado en un banco de la plaza, ve pasar a la gente. Juan Ortega llama a la Facultad: hoy no irá; pide que avisen a los alumnos. Juan Ortega le pregunta a su abogada dónde está el baño: no puede controlar sus nervios; ¿concederá el juez la custodia compartida? Juan Ortega se toma el segundo café de la mañana. Lucía Ortega, que hasta hace tres meses se llamó Juan Ortega, se maquilla. Juan Ortega llora; su madre le da el biberón.
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La musa le abandonó porque siempre estaba pensando en las musarañas.
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Ardió Notre-Dame un martes de 1793. El Ser Supremo se le apareció a Robespierre y le dijo que estaba muy enfadado.
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–Siegbert, ¿tú no trabajabas en las cocinas de la Cancillería?
–Sí.
–¿Y cómo acabaste en el frente ruso?
–Le serví a Hitler un plato de judías.
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CUENTOS PROCACES
–Señor Yamashita, ha llegado un paquete a su nombre –le dice el conserje.
–Gracias, Takuya.
¡Por fin! Yamashita camina rápido hacia su despacho. Impaciente, destroza la caja. Sin preocuparse por los trozos de papel que han caído al suelo, saca su contenido. Allí está. El minúsculo bote de escopolamina. Burundanga. ¡Bien! Esta noche, después de dos años, nueve meses y siete días, Yamashita tendrá sexo con su mujer.
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Soy un lector voraz. Cada vez que releo un cuento de Stephen King devoro una pizza.
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Devoraba una pizza cada vez que leía un cuento y engullía un pollo asado, al menos, cada vez que se enfrascaba en una novela. Era un lector voraz.
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Coleridge acabó en el infierno por robar una flor del Paraíso.
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–Siempre te traeré en la mirada –me dijo.
Y yo no estaba dispuesto a que se quedara con algo mío. Por eso le arranqué los ojos.
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–¿Puede prestarme vuestra merced el yelmo de Mambrino?
–¿Y para qué lo quieres, Sancho?
–Voy a hacerme las barbas.
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–¿Sabes, Censorino?
–¿Qué, Sila?
–Me gustaría estar cinco horas con Mario.
–¿De verdad?
–Sí, velando su cadáver.
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El vegetariano fue tan persuasivo demostrando que el consumo de carne era malo que, antes de comérselo, los caníbales proclamaron que era una lechuga.
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Oficial del pelotón de fusilamiento:
–¿Quiere que le ponga una venda?
–Pero si todavía no me han disparado. Además, confío en que no sea necesario: sus hombres parecen competentes. Seguro que me matan a la primera.
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Fuiste tú quien me enseñó que los hombres también podemos fingir los orgasmos.
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Tito Labieno (Piceno, 100 a. C. – Dacia, 41 a. C.). Legado del ejército durante la Guerra de las Galias, se convirtió en uno de los comandantes que defendieron la República después de la rebelión de Julio César, al que consiguió derrotar completamente en la batalla de Munda. Después de su consulado de 44 a. C., fue nombrado procónsul de Iliria y Macedonia. Inició una campaña contra los dacios, a cuyo rey Burebista consiguió derrotar. Labieno murió repentinamente cuando preparaba una expedición de castigo contra los sármatas.
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MONTERROSO KAFKEADO
Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí.
–Por favor, considéreme un sueño –me dijo.
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Jesús resucitó a Lázaro; la burocracia romana, no.
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TRES PALABRAS
El Popocatépetl duerme.
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¡Háganse las tinieblas!
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Messi está lesionado.
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¡Llegó el dildo!
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Llegué, vi, besé.
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Hoy, también perdices.
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¡Vino la musa!
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Pinchó el coche.
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Esta noche toca.