Ojalá me hubieras dejado. Significaría que habíamos estado juntos.
--
Después de otro día mortal en el trabajo, llega a casa, abre un libro y revive.
--
Era un noble advenedizo. No tenía árbol, sino arbusto genealógico.
--
Hace tanto calor que, desde hace varias noches, el fantasma se pasea sin sabana.
--
—¿Cómo me quieres?
—Callado.
--
En 1947, el gobierno comunista rumano acusó al conde de ser un parásito chupasangres. A plena luz del día, la policía le expulsó de su castillo.
--
El calor es libertad.
--
Con el nuevo tratamiento conseguiré resolver mi problema de ludopatía. Me apuesto lo que quieras.
--
—¿Qué vas a hacer estas vacaciones?
—Quitarme el reloj.
--
—Lo que no tengo.
—¿Y lo que tienes?
--
Ella aparece en todos mis sueños. Es una pesadilla.
--
Tienes tanto ingenio que, si escribes un libro, seguro que te lo pirateo.
--
Sus primos, los monos, no entienden por qué, después de bajarse de los árboles, se han subido a la parra.
--
Avergonzado, el poeta se autoinculpa: ha cometido malversación.
--
SUICIDIO
El ordenador se colgó. Tuve que comprar otro.
--
Iba a escribir un relato. El bebé se despertó. Quedó en microrrelato.
--
MALÉVOLO
Lope le ofreció a Cervantes escribir una obra a tres manos.
--
De tanto leer novelas de Perry Mason, vino a perder el juicio. Olvidó presentar las pruebas.