He regresado volando a casa cuando el psiquiatra me ha dicho que estoy bien, que no soy un avión.
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Cuando sale a la calle, como todas las mañanas, está medio dormido. Los alaridos de la gente terminan de despertarle. No entiende Gregor Samsa por qué todo el mundo grita.
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—Tienes que pensar lo que dices.
—Pero ¿antes de decirlo o después?
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El muy cerdo no celebraba San Martín.
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No soporta que le den consejos. Duerme sin almohada.
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EL COLMO DE LA REDUFLACIÓN
El agujero del dónut, más grande.
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Me amó más de lo que me ama. Me ama más de lo que me amará. Sería tonto no disfrutarlo.
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Le dice a su musa que deje de inspirarle poemas conceptuales que nadie lee. Lo que quiere escribir ahora es lo que da dinero: una novela histórica.
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—Me engañaste.
—No te engañé.
—Me dijiste que eras dulce como el chocolate.
—Como el chocolate al noventa y nueve por ciento.
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No soportaba ir perdiendo la vista poco a poco. Quería ver las estrellas una última vez. Se subió al edificio más alto de la ciudad. Y se lanzó al vacío.
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El mundo va mejorando a peor.
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Pues, si se paran a pensarlo, hacer leña del árbol caído es lo más sensato.
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Era feliz, absolutamente feliz, tan feliz que sabía que aquello no podía durar.
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Me prometió que nunca me abandonaría. Y también me juró que yo siempre sería la única. Pero por lo menos no se irá. Me he asegurado de ello enterrándolo al pie del limonero que plantamos cuando nos mudamos al chalé.
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El eremita comenzó a criar cuervos porque sus ojos le hacían pecar.
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La microliteratura ha llegado por fin a los institutos. Los alumnos tendrán que leer un microcuento al trimestre. Los seleccionados para este curso son: El dinosaurio de Augusto Monterroso, Los cazadores de letras de Ana María Shua y El fantasma de Guillermo Samperio.
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Lo que está claro es que el perro del hortelano no es la alegría de la huerta.
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¿Siente curiosidad por saber quién va a perder la batalla, su cardiólogo o su neurólogo?
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Suenan las campanas de la iglesia. Él mira el reloj. Sí, son las ocho. En sus ojos, una sombra de inquietud. ¿Vendrá?
Ella acaba llegando. Se sientan en el duro banco de piedra y, como dos adolescentes, los dos viejos estrechan sus manos.
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Le creí cuando me dijo que nunca decía la verdad.
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—Así que usted quiere divorciarse.
—Bueno, sí, pero no de mi mujer, sino de mis cuñados. ¿Eso cómo se hace?
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MALOTE
Al ángel comenzaron a salirle plumas negras en las alas.
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EL COLMO
En los aviones no vuela el tiempo.
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¿Y cómo se las apaña Morfeo para abrazar al mismo tiempo a tanta gente?
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PRUEBA DE AMOR
Mientras me contaba no sé qué problema en un pedido de ropa, dejé de utilizar, durante casi un minuto, el móvil.
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El problema del metano de las vacas es la leche.
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EL COLMO
El banco le ha cobrado una comisión de un euro en la carta en la que le informaba de que muy pronto le iba a quitar todas las comisiones.
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La mayor sequía en quinientos años llevó al Gobierno a tomar acciones desesperadas: contrató a Agbepa Mumba, hechicero burkinés, hacedor de lluvia.