Microrrelatos de Plácido Romero

sábado, 3 de septiembre de 2016

La vergüenza de la familia

Malkiel Toledano ha deshonrado a toda la familia. Y no es porque sea un mal hijo ni un mal padre. Nada de eso. Ni siquiera es un mal judío. De hecho, antes de cumplir los dieciocho años ya se había alistado en la Haganá. No encontraréis a nadie que diga que Malkiel se comportó como un cobarde. Todo lo contrario. Fue herido varias veces en combate e incluso recibió una medalla. Sin embargo, Malkiel Toledano es la vergüenza de la familia. Convertido en primogénito después de que la trágica muerte de su hermano Uri, le correspondió a Malkiel custodiar las llaves de la casa de Ávila que la familia Toledano abandonó hace más de quinientos años. Generaciones y generaciones las pasearon por medio mundo: Génova, Zara, Monastir, Salónica, Haifa.

Malkiel las perdió el pasado lunes.

Microrrelato publicado en RELATOS EN CINCUENTA PALABRAS Y OTRAS MICROFICCIONES