miércoles, 31 de diciembre de 2025

Realpolitik

Habitación lujosa, repleta de dorados excesivos. En una esquina, sobre un atril, un gigantesco mapa de Ucrania. Un silencio espeso. TRUMP bebe Diet Coke; ZELENSKI, agua.

TRUMP.— (Tranquilo, aunque hace muecas con la boca.) Entonces, Volodímir, ¿qué me dices?

ZELENSKI.— (Tenso, mide cada palabra.) A ver, presidente, se trata de entregar el veinte por ciento de mi país a cambio de paz.

(TRUMP asiente, pero no dice nada. Se limita a echarse un largo trago de Diet Coke.)

ZELENSKI.— Imagine, señor presidente, que Estados Unidos tuviera que entregar toda la costa oeste… o Alaska… para garantizar la paz. ¿Cómo se sentirían los estadounidenses?

TRUMP.— (Se tensa.) Eso es distinto. La gente no lo aceptaría.

ZELENSKI.— (Sereno.) Entonces comprenderá cómo nos sentimos nosotros. No se trata solo de territorio: es sentir que alguien más decide por ti.

TRUMP.— (Aprieta la lata de Diet Coke.) No compares…

ZELENSKI.— No comparo. Solo pregunto.

TRUMP.— (Suspira.) Volodímir, tienes que entenderlo. (Sonríe.) El acuerdo traerá paz. Paz y prosperidad. Ucrania prosperará.

ZELENSKI.— (Inquieto.) ¿Y seguridad? ¿Me puede garantizar la seguridad, señor presidente?
TRUMP.— (Dibuja una amplia sonrisa en su rostro.) Por supuesto. Ya no habrá necesidad de que Ucrania entre en la OTAN. Estados Unidos garantizará las fronteras de Ucrania.

ZELENSKI.— (Mirada escéptica.) En 1994, señor presidente, cuando yo era un adolescente, Ucrania aún guardaba un tercio del arsenal nuclear soviético. Nos prometieron seguridad a cambio de entregarlo.

TRUMP.— ¿1994? (Pensando.) Entonces estaba en la presidencia ese idiota de Clinton. (Un leve fastidio.) ¿Cómo pudieron fiarse de él?

ZELENSKI.— (Respira hondo.) Simplemente, señor presidente, no podemos entregar el Donbás ni Crimea.

TRUMP.— (Perdiendo los nervios.) Volodímir, no se trata de entregar nada. (Alza la voz.) Ya no los tenéis. Y el presidente Putin ha sido generoso con Ucrania.

ZELENSKI.— (Se le escapa una risa breve.) ¿Generoso? (Ahora, sorprendentemente calmado.) ¿Generoso matar a más de 100.000 personas?

TRUMP.— (Golpea la mesa.) La historia es dura. Hay que ser prácticos.

ZELENSKI.— (Ahora, totalmente sereno.) La historia recuerda a quien firma y a quien resiste.

TRUMP.— (Amenazante.) Estás jugando fuerte.

ZELENSKI.— (Tranquilo.) Solo juego a no desaparecer.

Silencio. TRUMP mira los dorados; ZELENSKI, al vacío.