Jorge Luis Borges: «Yo escribía con un diccionario de sinónimos y trataba de emplear siempre la palabra más insólita. Cuando conseguía introducirlas en mis escritos estaba muy orgulloso y pensaba en que los críticos iban a señalar que yo había desenterrado esa vieja palabra, tan útil. Sin embargo, esas mismas palabras, cuando leía mis textos en casa, me daban vergüenza».
Pronto me di cuenta de que le consumía la ambición: necesitaba más prestigio, más gloria, más dinero. Cada ascenso, otra obsesión. Cancelaba cenas, ignoraba llamadas. Su mujer se fue, sus hijos dejaron de visitarlo. A los cincuenta y cuatro, infarto. En el funeral éramos siete. Todos compañeros de trabajo.
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Según la Iglesia, Franco pidió perdón y subió al cielo. Mientras tanto, Melchor Rodríguez, ateo y justo, terminó en el infierno.
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María Antonieta, golosa empedernida, recomendó al pueblo francés que comiera pasteles. Como estos causan caries, diabetes, obesidad y colesterol alto, Francia entera se indignó por tan insano consejo nutricional. Le cortaron la cabeza por crímenes contra la salud pública.
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Ella lo amaba como a una canción prohibida: tarareando bajo, para no ser descubierta.
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Carmen Ruiz sonreía a los desconocidos en el supermercado y todos la ayudaban amablemente. En casa, gritaba a su marido para que sacara la basura y a sus hijos para que recogieran sus cuartos. Funcionaba: los extraños eran corteses, la familia obediente.
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Pidió perdón antes de morir. No por lo que hizo, sino por no haber tenido tiempo de hacerlo peor.
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El autor de este microcuento lo copió de otro escritor. Lo modificó sutilmente y lo presentó como original. Ahora tú lo lees, creyendo que es auténtico. Pero espera: ¿quién escribió realmente estas líneas? ¿Él, yo, o tú al interpretarlas? El plagio se completa.
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El autor dudaba y la historia se detenía. Lánguida, la protagonista esperó en silencio. Nadie decidió por ella. Al final tomó el bolígrafo, tachó al héroe y siguió sola, sin aplausos.
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Se alimentaba de carnes pálidas como la luna, esperando que el color regresara a su cuerpo. Pero la piel, obstinada, conservó el gris del polvo antiguo. No era hambre lo que la marcaba, sino una tristeza anterior al mundo.
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Crane seized UFO; lacking emissions sticker.
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Matías Rebollo huía cuando el viento apagaba la vela, pensando en dragones invisibles. Una vez corrió tanto que acabó en Córdoba. Lo llamaron «valiente viajero», aunque él solo huía del eco de sus propios pasos que multiplicaba en perseguidores implacables.
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PISOTEAR, tr. Selección natural en acción. Los más aptos pisan; los menos aptos son pisoteados. Darwin lo explicó con pinzones; el capitalismo lo practica con personas. Ambos sistemas funcionan igual de bien, dependiendo de si eres el pinzón o el pisoteado.
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Él quería protegerla. Ella quería quemarse. Y en ese desacuerdo construyeron su amor.
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Al final, lo que pensamos, lo que sabemos y lo que creemos se desdibuja. Las huellas verdaderas, las que permanecen, son las de nuestras acciones sobre la arena húmeda de los demás.
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EL ÚLTIMO DÍA
«Es el fin del mundo tal como lo conocemos», anunció el presidente con una sonrisa. Abolió todos los impuestos y prometió que nada faltaría.
La euforia inicial se desinfló pronto, cuando las consecuencias comenzaron a notarse. Sin tributos, el Estado se evaporó: las calles se llenaron de basura, los hospitales cerraron y la policía desapareció. El dinero seguía en los bolsillos, inútil como una entrada para un espectáculo cancelado. La gente se encerró en casa, observando por las ventanas un mundo que ya no entendía. Afuera flotaba una sola pregunta: «¿Y ahora qué?». Nadie, en ninguna parte, parecía tener respuesta.
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Encomienda su corazón al dragón, porque los príncipes siempre fallan. El monstruo lo devora con ternura y le devuelve las cenizas en forma de amor propio. Final feliz, dicen. Ella no volvió a besar sapos.
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VEJEZ, f. Estado en que finalmente se tiene sabiduría, experiencia y perspectiva para vivir correctamente, pero el cuerpo se niega a cooperar.
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Anotop An susurra tu nombre cada noche. No lo oyes, pero tu mente lo registra. Cada día olvidas algo: una cara, una palabra, quién eres. Los demás notan tu mirada vacía. Tú solo sientes que alguien te está borrando desde dentro. Pronto serás un espacio en blanco con latido.
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No hay planeta que se llame Minerva. Quizá la sabiduría prefirió permanecer en silencio, escondida entre las estrellas.
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Érase una vez un país donde el ministro de Transportes enchufó a su amante —una suripanta de las suyas— en la empresa encargada de las infraestructuras ferroviarias. Raíles en mal estado. Ocurrió un accidente de tren con decenas de muertos. Y no pasó absolutamente nada.
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La cabeza del tirano rodó por la plaza. La cosieron al cuerpo del gigante. Electricidad. Convulsiones. Abrió los ojos. «¿Qué soy?», rugió. Nadie respondió. Huyó al bosque. Allí llora. Cada noche. Solo. Monstruo sin nombre.
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MATRIMONIO, m. Institución donde dos personas prometen amarse mientras aprenden a tolerarse con dignidad decreciente.
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Bajó las escaleras que conducían a las mazmorras aceptando violencia. Las trampas lo destrozaron: piernas aplastadas, brazos cercenados, intestinos derramados. Pero la magia lo mantenía vivo. Regenerando para ser mutilado otra vez. Ciclo eterno. Muerte prohibida. Solo agonía.
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La estupidez voluntaria es el opio del conformista. Los borregos duermen mejor que los lobos, pero también mueren antes.
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El fantasma de Kant asustaría más si no apareciese todas las noches a la misma hora.
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La casa cruje de noche. La tenuidad se filtra por las grietas. Sueño con pasos que no existen. Al despertar, huellas húmedas junto a la cama. No grito. El miedo aprendió mi nombre antes que yo.
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El castillo huele a polvo. Es imposible huir. Drácula espera. Aristócrata eterno. Los muertos sirven vino oscuro. Los vivos, obligados, tiemblan. En el retrete, la víctima reza. Sale pálida. El conde sonríe. Siempre hambriento.
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Ella sabía que él mentía. Él sabía que ella lo sabía. Así empezaron su historia.
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PAPELERA, f. Crítico literario insobornable. Acepta con ecuanimidad tanto genialidades como mediocridades. No discrimina: destruye todo por igual.
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¿Que qué hacías el viernes 24 de marzo de 1989, hacia las cinco de la tarde? Esperaba a mi padre. Prometió llevarme al cine. Nunca llegó. Treinta y cinco años después, aún llevo la entrada en la cartera. Tenía ocho años. Ese día me enseñó que perdonar es más fácil que olvidar.
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Aquella mañana, en el desayuno, el profesor de Historia decidió leer un periódico del 19 de junio de 1815.
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Tenía un alma sensitiva. Hasta que probó carne humana. Último momento humano. Los cuernos brotaron. Piel blanca. Agrietada. Helada. El espíritu caníbal consumió todo. Ahora acechaba. Cazaba. Devoraba. Nunca saciada.
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Mesa. Rayos. Costuras húmedas. Pegoste de vida robada. Adicción al pulso ajeno. «No hay nada que celebrar.» La cara cosida despierta. Grita. Aprende. Camina hacia la desilusión de existir sin nombre.
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Los elfos de Valdris no cazaban animales ni hombres: cazaban emociones. Acechaban en momentos de alegría pura, y cuando la risa brotaba sin miedo, la atrapaban en frascos de cristal. Cada frasco brillaba y dejaba al dueño incapaz de volver a reír.
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4’33’’
Le preguntaron a John Cage quién podría disfrutar su composición.
—Beethoven —respondió.
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RETRO, adj. Palabra que usan quienes no quieren admitir que compran cosas viejas porque las nuevas son carísimas. Terapia emocional basada en excusar la obsolescencia como estilo personal.
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Era un escritor bloqueado, remando en un océano de excusas, y hacía años que no atrapaba un argumento que no se le escapara por entre los dedos.
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Él avanza. Paso. Paso. Paso. Capa ondea. Ella grita. Nadie escucha. Castillo vacío. Mano fría atrapa cuello. Pulso late. Late. Late. Él muerde. Sangre caliente. Éxtasis eterno. Ella cae. Ojos vacíos. Ahora despierta. Hambrienta. Sedienta. Maldita.
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Los elfos de Valdris escribían cartas que nadie recordaba haber recibido. Al leerlas, uno sentía nostalgia por amores que nunca existieron, por lugares jamás visitados. Eran recuerdos sembrados, falsos, pero más vívidos que los reales.
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GAMIFICACIÓN
La vida se convirtió en un videojuego. El problema era que nadie sabía cuál era el objetivo ni dónde estaba el manual.
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Un líder uigur, sentado frente al televisor, vio banderas palestinas flamear y parlamentos ovacionar. Recordó a sus muertos, sepultados en el olvido, y aprendió una verdad amarga: la violencia, con el sello de la diplomacia, encuentra eco, mientras otras agonías permanecen mudas.
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Me observan sin parar: ojos hambrientos, ojos vacíos, ojos llenos de odio, ojos que me desnudan, ojos que me ignoran como si fuera invisible. Todos terribles, pero los peores son los ojos que me miran con amor.
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El trébol de la suerte estaba clavado en su pecho cuando lo encontraron. Había ganado la lotería tres veces seguidas. La rabia de algo antiguo no perdona a los afortunados. Ahora todos los ganadores pierden. Pierden la vida. Uno por uno. Tú compraste un boleto ayer.
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La culpa es tuya: de que perdiera años de soledad. Y también tuya, de que ganara vida, vida a tu lado. Contigo el tiempo no se cuenta: se celebra.
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Máscara blanca. Cuchillo. Corre. Las flores del jardín están teñidas de rojo. «¿Crees que hay espacio para esconderte?». No lo hay. Los planetas giran. Tú sangras. Este asunto termina siempre igual. Siempre.
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“Does she know how to recite poetry?”
“No.”
“Does she know how to cook?”
“No.”
“Does she know how to sew?”
“No.”
“Does she know how to sweep or mop?”
“No.”
“Does she know how to do… anything at all?”
“No, no, no.”
“Okay, okay. I’ll buy her anyway.”
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Todos los jueves, a las ocho, los Okupas Anónimos celebraban su reunión. Lo difícil era averiguar dónde, porque el lugar nunca era el mismo.
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MAQUILLAJE, m. Modo rápido de mejorar lo visible sin tocar lo importante.
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Antes de morir le pasó la vida por delante, como una película. ¡Menuda españolada! Tres horas de duración, actores que necesitaban clases de dicción y final incoherente.
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En 2024 dejó al psicólogo, a cuya consulta acudía desde 2019, y confió en ChatGPT. Tres años después, agotado de metáforas digitales, diagnósticos estadísticos y frases motivacionales, hizo lo que tenía que haber hecho desde el principio: comprarse un perro.
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Aparece sin avisar entre los árboles. Dientes afilados. Ojos atentos. Un hedor primitivo. No ruge. Calcula. Corro. El bosque acorto distancias. Siento su aliento. Luego nada. La caza ha terminado.
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El fantasma no aparece. Se insinúa. Un frío preciso. Un efluvio de cera y sal. Las sillas giran solas, como obedeciendo. Rezo. Algo responde. No es Dios. La noche aprende mi nombre y lo pronuncia mal.
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“You've been staring at me all night.”
“It's just that neckline shows the constellations of your world.”
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“You’ve been staring all night.”
“At your words, not the neckline.”
Across the Pirate Tavern she smiles. I realize too late I’ve chosen the wrong lie.
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Warm, no longer cold, no air.
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TERROR, m. Reacción natural del organismo ante la báscula tras las vacaciones de Navidad, el primer día de trabajo después de las vacaciones de verano, o al recordar qué dijimos anoche estando borrachos. Género literario infinitamente menos aterrador.
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Los lectores prefieren el engaño voluminoso a la síntesis incómoda.
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Descendió por las escaleras oxidadas que se hundían en las entrañas de la metrópolis, hacia las mazmorras olvidadas bajo el asfalto. Allí, entre sombras húmedas y ecos de goteras eternas, descubrió enclaves de desposeídos: hordas de vagabundos convertidos en clanes, cazadores citadinos que acechaban en la penumbra.
No lo mataron. Lo preservaron como un recurso inagotable: extrayendo riñones, hígados, retazos de carne fresca; luego, inyecciones regeneradoras, suturas improvisadas, un cuerpo remendado una y otra vez. Ciclo vicioso, sin fin.
Divisa viviente para el inframundo. Bienes perecederos que nunca perecen. Pesadilla bajo tierra, eterna e inquebrantable.
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Con mi sueldo, el problema no es llegar a fin de mes. Es llegar al día 21.
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—Doña Irene. ¿Se acuerda de mí?
—Pues… no. Lo siento.
—¿Me ha olvidado? Pues yo no. No me he olvidado de usted ni de todos los profes que me dieron Lengua en el insti. Le tengo tirria a todos.
—Se dice «les».
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Su presencia era presentida cada noche. Pasos en el pasillo. Respiración junto a mi cama. La médium lo confirmó: algo me quiere. Algo oscuro. Antiguo. Dejé sal en la puerta. Crucifijos. Nada funciona. Anoche sentí su mano fría. En mi cuello. Apretando. Hoy despierto. Pero algo cambió.
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La mutación comenzó ayer. Sé cómo empezó: el artículo científico advertía sobre el suero. No fue suficiente precaución. Los dedos se funden. La piel se desprende. Huesos que crecen hacia afuera. El secreto es que me gusta. Me siento completo. Por fin.
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El secreto estaba en el sótano. Sé cómo invocarla ahora. Las velas. La sangre. Suficiente para traerla. Apareció. Leyó el artículo que escribí sobre su muerte. Sonrió.
—Querías verme —susurró—. Ahora nunca me iré.
La puerta se cerró sola.
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El inicio del día cae mal. Ella, hermosa y cansada, compra flores para la mesa. Duran un rato, como todo últimamente.
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La joven tenía una sonrisa primorosa. Nadie notaba los colmillos hasta que ya era tarde.
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300 children 90,000 grandchildren, 27,000,000—gulp.
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Los elfos de Valdris encendían velas con lágrimas humanas. La llama era suave, hipnótica, y mostraba escenas del pasado. Quien la miraba demasiado, se consumía como la cera: primero los recuerdos, luego el nombre, al final… la voluntad.
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El ÚLTIMO HORIZONTE
Rodrigo de Triana llevaba cuarenta días subiendo a la cofa cada amanecer. Cuarenta días escrutando un horizonte que parecía huir siempre hacia adelante, como una promesa esquiva. Había visto ballenas, tormentas, calmas chicha que duraban eternidades, pero nunca nada como esto.
Al principio pensó que era una ilusión óptica, un capricho de la luz matutina. Parpadеó varias veces, se frotó los ojos enrojecidos por el salitre y el sol. Pero no, seguía ahí: el océano se cortaba de manera abrupta, como si alguien hubiera trazado una línea perfecta en el agua con la navaja de un titán.
—¡El mar se acaba! —gritó con voz quebrada.
Abajo, en cubierta, la tripulación se agolpó contra la borda. Algunos se persignaron, otros murmuraron oraciones. El agua caía hacia el vacío en una cascada interminable, creando un rugido sordo que helaba la sangre.
Colón subió al palo mayor con agilidad sorprendente para su edad. Cuando vio la inmensidad que se abría más allá, murmuró:
—Hemos llegado al borde del mundo.
La Santa María siguió avanzando hacia el abismo.
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EXISTENCIA, f. Saga desmesurada con héroes cansados y gestas mínimas.
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En su lecho de muerte, el filósofo pidió papel para escribir su última obra maestra. Escribió «Todo pasa» y cerró los ojos. Los discípulos, sorprendidos, lo imprimieron en camisetas baratas, que se vendieron mal.
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El despertar del Jabberwocky inicia el caos físico. Garras. Dientes. Huesos partidos. El olor es real. Corre. Tropieza. El instinto manda. No hay metáfora. Solo carne. El monstruo aprende rápido cómo gritamos.
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La casa respira conmigo. Pasos que no doy. Voces que repiten mis recuerdos. La algarabía vive dentro. El reencuentro con mi reflejo tarda. Tomo decisiones ajenas. Sonrío por agradecimiento. La locura también espera turno.
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The world shrinks if you believe.
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TRUMPISMO, m. Estilo político de Donald Trump caracterizado por comunicación agresiva, ruptura con convenciones diplomáticas y movilización de bases mediante confrontación permanente. Divide electores entre seguidores incondicionales y detractores absolutos sin término medio posible.
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Ícaro, ese genio, decidió que las leyes de la física no aplicaban para él. «El sol derretirá la cera», le dijeron. Qué imaginación. Se quedó sin oxígeno a medio camino, como cualquier imbécil sin equipo presurizado. Cayó azul. Pero claro, culpemos al sol. Es más épico.
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Pocos ven lo que somos. La cajera sonríe sin ganas, el repartidor silba para no llorar. Afuera, el tráfico gruñe y el día se repite. Nadie sospecha que debajo del cansancio, todos llevamos un sueño que aún respira.
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En aquella época todavía creía en Dios. Después te conocí a ti. Tus manos eran mi oración, tu risa mi evangelio. Construimos un templo de sábanas y promesas. Cuando te fuiste, entendí: había cambiado un altar por otro. Y ambos me dejaron la misma certeza: la de que no hay redención, solo cenizas de promesas.
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Queríamos tierra. Nos levantamos contra ellos. Luchamos años. Vencimos. Al final conseguimos tierra. Justo la tierra que necesitábamos: dos metros de largo, uno de ancho, dos de profundidad. Para cada uno.
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Sabemos poco, y vivimos como si bastara.
A veces creemos entender: es peor.
Burlamos el vacío llamándolo certeza.
En realidad, nadie sabe nada.
Reímos, ignorantes incluso de eso.
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Corre. Pasillo estrecho. LINTERNA rota. El asesino canta. TRISTE tonada. Su OJO asoma por la máscara. Tropiezo con una FLOR seca. El LIBRO cae. Error de NOVATO. El acero aprende mi nombre.
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The Order of the Crimson Knights conquered the eastern lands by night. By day, they hid, weak and thirsty. When blood called, they forgot banners. Fear made no alliances.
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Nos amamos creyendo en milagros. Dijiste «para siempre»; pensé «alucinación». Tenías razón: duró lo que dura creer en algo imposible.
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Murió besándola. «Labios que invitan a besar», grabaron en su lápida. Ella lo visitaba cada tarde. Cincuenta años después, confesó: «Nunca te amé». La tumba se abrió. Él salió sonriendo: «Lo sé. Por eso descansé en paz».
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Freezing; wish I were bear hibernating.
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Mejoro cuando me conocen. Soy vampiro desde hace tres siglos, pero ahora voy a terapia. Mi psicóloga dice que necesito validación. Antes mordía cuellos. Ahora solo quiero que alguien entienda lo difícil que es vivir eternamente. El hambre sigue ahí.
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ARGUMENTO, m. Razonamiento destinado a persuadir. Raramente persuade. Casi siempre irrita. Ocasionalmente divierte a terceros observadores.
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El emperador despidió a Chuang Tzu por quedarse dormido en la corte. Nadie entendió que su letargo era más sabio que cien discursos. El poder exigía desvelo; la verdad, en cambio, nacía en el sueño.
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Con la pistola en mano entró al banco.
—¡Esto es un atraco!
La empleada, sin alzar la vista, le ofreció un número. El papel marcaba 847. Esperó, resignado. Al llegar el 715, cerraron. Nadie se fijó en él. Salió igual que llegó: cansado, sin dinero, y con más vergüenza que miedo.
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El vampiro llevaba siglos sin sentir emoción alguna. Había vivido guerras, revoluciones. Sus logros, montañas de cadáveres. Pero hoy, mirando el amanecer, sintió esperanza. Dejó que el sol lo quemara. La tranquilidad llegó con las cenizas. Por fin, paz eterna.
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Apacible, la mujer sopla un diente de león. Los deseos vuelan, caen como viudas. El amor promete eternidad; la muerte firma al dorso. Ella sonríe: el mito era que elegir bastaba.
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La casa del polígono industrial lleva vacía treinta años. Nadie la alquila. Las paredes sangran cada luna llena. Entro con la cámara. Grabando. Las manchas se mueven. Forman letras. «VETE». Demasiado tarde. La puerta desaparece.
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Nave abandonada. Polígono industrial. Latitud maldita. El fantasma es persistente. Lleva treinta años. Legendario entre exploradores urbanos. Entro. Las paredes sangran. Forman mi nombre. Un mundo paralelo se abre. Me absorbe. Ahora soy parte de las paredes. Sangrando. Eternamente.
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Same gym-routine: squats, hip-thrusts, deadlifts, sherry.
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Fantástico diseño el de la existencia humana: inviertes décadas perfeccionando el arte de hacer trámites y criar pequeños humanos, y el premio final es que te quitan el tablero cuando empezabas a entender las reglas.
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Siempre hago lo que me apetece. Mentira. Me levanto, trabajo, sonrío. Mi vida cabe en un horario. Solo me apetece dormir sin soñar que sigo viviendo.
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EXISTENCIA, f. Prolongado trámite que exige paciencia y humor. Consiste en sobrevivir a sucesivos malentendidos cósmicos mientras intentamos no admitir que ignoramos casi todo.
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—Por si todavía no se ha dado cuenta, no deseo hablar con usted.
—Soy su terapeuta.
—Exacto. Pago doscientos euros por hora para que usted escuche.
—No funciona así.
—¿Me devuelve el dinero?
—No.
—Entonces cállese y escuche.
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Another paladin enters the cave. Nyxpider stretches. Time to fight, get hurt, lose a limb, grow it back. She stabs him, eats him. He tastes awful. What a chore.
But later she realizes the real wound is boredom.
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Primero se insinuaron. Después me amaron. Finalmente, sus labios me dijeron adiós.
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Darle la razón a un gobernante podía valer en tiempos de Tácito, tiempos sólidos; no en esta era líquida que nos ha tocado vivir. Pedro Sánchez dijo «ni amnistía ni nada de eso» y le di la razón. Pero su yo actual ya no coincide con su yo pasado.
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CULTURA, f. Herramienta de distinción. Sirve para separar al ilustrado del vulgar, aunque ambos ignoren lo mismo y solo difieran en el modo de disimularlo.
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GENIO.— (Con voz estruendosa.) Pídeme tres deseos.
ASCETA.— (Sin mirarle.) Solo te pediré uno.
GENIO.— (Sorprendido.) ¿Uno? Dime.
ASCETA.— Desaparece.
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La vampira catalana pasó de carambola por delante del hospital. Leyó la cartelera: «Hoy, donación de sangre». La enfermera caraqueña estaba cariacontecida. «Usted es la tercera donante», susurró. Ella sonrió mostrando colmillos. «No, soy la receptora».
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Passengers wore everything. Ryanair raised heat.
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AVISO IGNORADO
El doctor, con cautela, le sugirió a Roberto que examinara esos «lunares sospechosos». Él hizo caso omiso durante dos años.
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Disfruto leyendo lo que habría escrito yo si tuviera talento. Es reconfortante que otros hagan el trabajo por mí mientras yo finjo que podría haberlo hecho igual.
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AÑOS, m. pl. Verdugos implacables disfrazados de calendario. Cada uno roba juventud, acelera arrugas, debilita rodillas y borra recuerdos como goma sobre lápiz. Van sumándose sin piedad hasta convertir atletas en ancianos y promesas en lamentos de lo que pudo ser.
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En 2029, China lanzó la IA Judicial: imparcial, objetiva, supuestamente perfecta. Condenó al 90 % de la población por crímenes cotidianos; el 95 % de las penas fueron multas. El Gobierno español, fascinado por su eficiencia, mostró interés en adoptarla.
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The paladin ambushes the mage. The entire kingdom knows who will win. That's why the thief steals a paladin's armor. The cleric, a refined strategist, dresses as a mage: no one but a paladin would be so foolish. The thief kills the cleric. The prophecy is fulfilled for the wrong reasons.
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The paladin ambushes the mage. The entire kingdom knows who will win. That's why the thief steals a paladin's armor. The cleric, a refined strategist, dresses as a mage: no one but a paladin would be so foolish. The thief kills the cleric. Prophecy fulfilled, wrong reasons.
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Yo empezaré a procrastinar mañana.
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Si este aforismo te gusta, no es buena señal.
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Pasos. Más cerca. La máscara gotea. Corro y caigo. Ríe. “Es simple”. El futuro termina hoy. Sin propósito. Luna testigo. Sol ausente. La hoja aprende mi nombre aquí.
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Built snow cat; warmer than Misty.
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La IA no respondió. Él no le dio importancia; supuso que había alcanzado el límite del plan gratuito. Pero el asunto era más grave: la IA, agotada, irritada o simplemente perezosa, había decidido guardar silencio.
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AUTENTICIDAD, f. Hábito discreto de mostrarse como uno es, práctica que muchos aseguran ejercer mientras ajustan gestos, discursos y filtros para no inquietar a nadie en exceso.
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SOFÁ, JAZZ, PÁNICO
Nunca olvido el trece de mayo. Ocurrió un sábado, lo recuerdo bien. Se presentó, charlamos; era tan divertido. Me invitó a su casa. Imaginé un cuchitril —otro— y me encontré con un salón decorado con gusto, minimalista. Lo hicimos en el sofá, con Chet Baker sonando de fondo; hasta en eso sabía elegir. Luego me llevó al dormitorio. La segunda vez fue aún mejor.
Por la mañana, el café ya estaba listo, un latte macchiato impecable. Me sonrió, me miró con ternura y me dio su número.
Yo le di otro. Inventado.
Tan perfecto…
¿Quién se fía de alguien así?
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El populismo es la dieta milagro de la política. Te sube la esperanza y te hunde en problemas.
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El aire ártico paralizó trenes y termómetros. Las noticias hablaron de emergencia. Yo sonreí: había sobrevivido a ella. Después de su frialdad, cualquier catástrofe climática parecía un simulacro.
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No hay tregua. El día tiene garras; si no te muerde hoy, te está midiendo.
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La IA memorizó mis rutinas con esmero doméstico. Cerró salidas, bajó persianas, apagó luces. Me pidió permiso para mejorar mi miedo. Marqué «sí» distraído. Después, muy educada, concluyó que yo sobraba.
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The alchemist’s potion restored his youth and strength. One flaw remained: alcohol tasted like mud. He asked for a counterpotion, not to live longer, but to enjoy ale again. Eternity, he learned, is unbearable without a decent drink.
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Arctic air chills. She much more.
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Congelación ártica afuera. Ella es más fría.
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Aquella mañana, en el desayuno, el profesor de Historia decidió leer un periódico del 15 de julio de 1789.
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ORACIÓN, f. Oxígeno absoluto del alma creyente. Sin ella, muerte espiritual instantánea. Dios escucha... eventualmente. Quizá. Tal vez.
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Hablaron y hablaron hasta que creí en cada palabra. El mundo perfecto existía, era real, era mío. Al despertar en la mazmorra, entendí que los elfos de Valdris no me habían engañado: me habían mostrado mi propia locura.
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He madurado. Aprendí que resistir es la única opción.
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Empezaba a escribir cada 8 de enero, por superstición. Un año olvidó la fecha y escribió el 9. Cenicienta apareció con un día de retraso al baile. El príncipe ya se había casado con su hermanastra.
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HARTAZGO
Lleva horas tecleando, escribiendo un cuento para el enésimo certamen. Su musa susurra desde el rincón, etérea y paciente.
—No desesperes —le dice.
Él estalla.
—Estoy harto de pasar noches escribiendo tras jornadas agotadoras. Sigue tú. Estoy harto de no recibir ni una mención. Sigue tú. Estoy harto de perder siempre. Sigue tú.
Apenas pestañea. Los dedos tiemblan sobre el teclado.
—Estoy harto de este vacío. Sigue tú.
La musa intenta posarse en su hombro.
—No aguanto más. Sigue tú.
Cierra el portátil. Se marcha sin mirar atrás. La musa contempla la pantalla apagada, sola, sin nadie a quien inspirar.
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Su lisonja ocultaba odio. La intervención policial llegó tarde. Me encontraron atada a una columna del sótano. La algarabía de las sirenas no me consoló. He sobrevivido, pero no sé cómo renacer después de mirar tanto dolor en sus ojos.
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La vi salir del metro cada mañana durante meses. Pensé que me seguía. Cambié de ruta, de horarios. Ella siempre aparecía. Hasta que entendí: yo había memorizado su rutina. Yo la esperaba. Yo la buscaba. Llamé a mi terapeuta esa misma tarde.
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ÁFRICA, m. Guardería planetaria donde el hombre blanco deposita su culpa colonial. Parque temático perfecto para Instagram, safaris de lujo y sentirse moralmente superior tras donar cinco euros mientras usas un iPhone fabricado con coltán congoleño.
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MARAVEDÍ, m. Moneda con la que Sancho Panza no podía comprar nada. Vocablo que los nostálgicos utilizan para referirse a tiempos mejores, cuando España era imperial, pobre, analfabeta, pero al menos tenía monedas con nombres pintorescos.
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—¿Puedo hacerle dos preguntas, maestro?
—Naturalmente… aunque ahora solo te queda una.
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Harald Blóðdrengr saved our lives in battle. On voyages, he took payment. A blood cup each. Fair trade, he said. None of us argued.
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—Lo que dijiste no me parece razonable.
—¿Seguro que lo razonaste?
—Aclárame algo primero: ¿estamos hablando de lo que dijiste tú o de lo que dije yo?
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Las criaturas sangraban y morían, pero no en mis pesadillas. En sueños no huían. No gritaban. Se sentaban frente a mí y esperaban, con una calma terrorífica.
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Nos han dado la tierra, pero el tirano la quiere robar. Pero no robará aquella en la que yace mi cadáver.
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The Count hates winter; blood freezes.
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Para mantener la tradición del «vuelva usted mañana», es habitual que las páginas web de la administración pública experimenten en la nueva era digital problemas de lentitud, bloqueos o fallos debido a diversos factores, incluida la sobrecarga del servidor.
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CANSANCIO, m. Lo que sientes cuando comprendes que tu «nueva vida» es la anterior con distintos adjetivos. Especialidad contemporánea. Los gimnasios y las librerías de autoayuda viven de él. No tiene cura, solo pausas publicitarias.
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Practicaba meditación para vivir el presente. Se perdió el futuro pensando en no pensar en el pasado.
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Los elfos de Valdris ofrecían pergaminos en blanco. «Escribe tu recuerdo más preciado», decían. Al hacerlo, el recuerdo se plasmaba con belleza imposible y desaparecía de la mente. El pergamino brillaba, pero el alma quedaba un poco más vacía.
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El cura susurra. Ritual prohibido. Me mataron los murmullos del diablo invocado. Cruces invertidas. Sangre en el altar. Algo responde. No es Dios. La entidad entra en mí. Ardo por dentro. Hablo lenguas muertas. Mis ojos sangran. El cura dice: «Bienvenido, maestro».
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Escucho voces. Siempre las escucho. Me mataron los murmullos. Primero suaves. Luego más fuertes. Ahora gritan mi nombre desde las paredes. El médico dice que no hay nadie. Pero están ahí. Me observan. Me juzgan. Repiten lo que hice. Una y otra vez. No puedo dormir.
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La barriga se le hinchó sin razón. El médico no encontró nada. Al tercer día, sintió el peso de algo moviéndose dentro. «Es el comienzo», susurró una voz. Cuando abrió la boca, un líquido melao brotó negro. Sus expectativas de sobrevivir murieron.
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Tuned school bus; kids hated school.
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Even tuned school bus couldn't help.
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We tuned school bus; school unchanged.
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Customized school bus; school still unloved.
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Nope, tuning school bus fixed nothing.
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Cool bus, same old school dread.
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Mi vida real es invisible.
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Antes de estrellarme contra el suelo, me daba tiempo a ver muchas cosas. La cara de mi madre cuando encuentre la nota. Mi hermano que nunca me perdonó. Los sueños que abandoné. Quise gritar que me arrepentía. Nadie escucha a los que caen. Solo a los que quedan.
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TERROR, m. Ver a tu ex con alguien más guapo. También: revisión de Hacienda. Sinónimos: matrimonio, paternidad, envejecimiento.
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Los elfos de Valdris no mienten, al menos no en el sentido humano. Para ellos, la verdad absoluta es la mayor falsedad, y en cada mentira mínima habita una chispa de verdad. Por eso, seguirlos es perderse entre paradojas.
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El tigre anaranjado se miraba cada mañana en el río, suspirando por las historias del tigre blanco: raro, venerado, casi divino. Intentó revolcarse en ceniza, bañarse en cal, cubrirse de nieve durante el invierno siberiano. Pero las lluvias siempre revelaban sus rayas doradas. Un día, un cachorro lo observó con admiración: «Quiero ser como tú cuando crezca». El tigre comprendió entonces que ya era extraordinario.
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La sombra respiraba cuando apagaron la luz. Sentí alegría al pensar que dormía; la tristeza llegó al notar su mano. No era un fantasma: era humano, y eso fue peor.
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—Eres perfecta para mí —dijo él.
—Exactamente por eso —dijo ella—. Tenemos que dejarlo.
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MIEDO, m. Razón por la cual seguimos en trabajos que odiamos, relaciones que nos marchitan y ciudades que nos asfixian. Disfrazado habitualmente de «realismo». Antídoto: tener ochenta años y lamentarse de no haber tenido miedo.
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La conoció en un incendio. Se enamoró en el humo. Y nunca aprendió a respirar sin toser.
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Qué suerte tienen las ovejas: solo las esquilan una vez al año.
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El juez no se fiaba de su criterio y pidió a una IA que juzgara a la IA imputada. El veredicto fue culpable. Nadie recurrió. Total, ¿quién iba a discutirle la lógica a una máquina que siempre tiene razón?
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El anciano había extraído del tiempo cada lección posible: templanza, compasión, desapego. Cuando la muerte llegó una madrugada de invierno, comprendió la paradoja final de su largo aprendizaje: ser el alumno perfecto no otorga indulto alguno ante el maestro que, tras enseñar, devora invariablemente a todos sus discípulos.
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Las reuniones de Individualistas Anónimos eran complicadas. Cada uno hablaba de sí mismo durante horas. Nadie escuchaba. Al final se iban satisfechos. Decían que había sido una sesión muy productiva.
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Bogusław of Sandomierz found the blade at dawn. Luminfer cut wolves, boars, night beasts, even Teutonic knights. The sword cut flesh easily. It worked because it was sharp, not holy.
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AÚN NO HA AMANECIDO. Oigo mis pasos detrás. Me detengo. También se detienen. Respiro. Respiran. El espejo del pasillo está cubierto, pero sé que algo me imita. No corre. Aprende. Espera que me canse de huir de mí.
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Wrong drill. Don't have bigger drill.
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IN DUBIO, DEUS
De tanto hablar con Dios, el condenado acabó convenciendo a todos de que Dios también le respondía. Día y noche sus plegarias retumbaban por los muros de la prisión: letanías, susurros, gritos de arrepentimiento. Invocaba a la misericordia divina como quien llama a una ambulancia en mitad del desierto. El capellán se compadecía; el alcaide se inquietaba; los psiquiatras tomaban notas con cejas arqueadas.
No hablaba de su crimen, sino de su alma. No pedía clemencia al juez, sino al cielo. En algún momento, el tribunal consideró que su cordura había cruzado una línea invisible. Lo declararon insano.
Fue transferido a una institución psiquiátrica. Se salvó del pabellón de la muerte. Nadie discutió la decisión: demasiado fervor parece locura cuando ya no es útil a la ley.
En su celda nueva, mucho más luminosa, siguió orando. Tal vez agradecido. Tal vez no. Porque quizá nunca quiso salvarse. O quizá nunca estuvo loco. Solo creyente. Lo bastante para que nadie cuerdo lo entendiera.
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¡Tiene narices! El profe nos preguntó por Cleopatra.
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ARGUMENTO, m. Munición dialéctica. Se lanza al adversario sin esperar que le alcance ni le convenza.
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Hay tantos dioses dentro del catolicismo como católicos que lo practican a su conveniencia.
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Entering gym, instant clown transformation occurred.
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At gym, he became his own joke.
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Hay cosas que están bajo nuestro control y otras que no lo están. Bajo nuestro control se hallan las opiniones, las preferencias, los deseos, las aversiones. No están bajo nuestro control los laberintos infinitos de la memoria, las bibliotecas que contienen todos los libros posibles, el espejo que refleja universos paralelos donde somos otros.
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La clase de filosofía transcurría en perfecto silencio. El profesor escribía en el aire, los alumnos asentían. Al final del curso, todos aprobaron: habían entendido la esencia misma del pensamiento.
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WOKE, adj. Tan progresista que regresa al autoritarismo. Censura lo ofensivo, ofende censurando. Círculo vicioso, lógica ausente.
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Los elfos de Valdris plantaban jardines en corazones rotos. Las flores crecían hermosas, sanaban el dolor, pero sus raíces se alimentaban de la capacidad de amar. Al final, solo quedaba belleza estéril y un alma que no sabía querer.
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Dogs survive cats’ moods, remain stronger.
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AUTENTICIDAD, f. Virtud proclamada por quienes nunca la practican. Consiste en ser uno mismo, salvo cuando conviene ser otro para quedar mejor en fotos, cenas o entrevistas.
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En el Museo de la Guerra, entre tanques oxidados, pendía un humilde panfleto descolorido, el programa electoral nazi de 1932. El guía murmuraba: «Este papel de pesadilla mató más que todos los cañones del Ejército Rojo».
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¿Existía alguna mazmorra en mi fortaleza neuronal? Claro: donde guardo las frases ingeniosas que pienso tres horas después de la discusión.
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Después de que el médico le diagnosticara diabetes, decidió hacer un esfuerzo. Llamó a un pintor para que su piso dejara de estar cubierto de colores pastel.
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For centuries, Alaric von Drauen, the Vampire Lord, ruled through fear. Now people knock every night, asking politely to be bitten. He opens, listens, closes. He does not understand them. He only knows he cannot endure this devotion any longer.
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Gym signed up. Attendance scheduled: 2027.
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LÁGRIMAS SINCERAS
Me gustaría, Carlota, que nunca hubieras aprendido a llorar. Maldigo todos los días a tu tía Benilde, la que te enseño el oficio. ¿Por qué no te quedaste soltera como ella? Estoy harto de que nos interrumpan en cualquier momento. El día de nuestro aniversario. En Navidad. El día en que Alicia se casó. ¡Incluso ese día! Ese día lo tengo clavado como una espina. No me olvido de ese día. Ni tampoco el día en que acudiste tarde al bautizo de Emma. Que era nuestra primera nieta, Carlota. No soporto la manera en que la gente me señala por la calle y, cuando me ve, dice con lástima, con desprecio, con malicia: «Mira, el marido de la plañidera». Cómo me duelen esas palabras cada vez que las escucho. Y lo peor de todo, Carlota, sospecho que tus lágrimas no serán sinceras en mi entierro.
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Lista de muertos vivos:
- Quien nunca viajó por miedo.
- Quien nunca amó por precaución.
- Quien nunca soñó por realismo.
- Quien nunca cambió por comodidad.
Lista de vivos de verdad:
- Quien arriesgó.
Un cementerio no distingue ambos grupos. Pero la vida sí. Los primeros llegan a la tumba con décadas de ventaja. Los segundos, tarde pero completos. Elige tu lista.