Microrrelatos de Plácido Romero

sábado, 11 de enero de 2014

Casa retomada

Ploc, cataploc, cataploc, ploc. Pretenden asustarme, sin duda, pero no lo lograrán. Desde que me enteré de que mis primos habían huido de la vieja casona familiar, quise saber por mí mismo que había pasado: no me creía esa ficción de los espectros. Eché la puerta abajo, recorrí las polvorientas habitaciones, retomé la casa. Ahora vivo en ella. Hasta conseguí que mis primos me la malvendieran. Hay noches en que los fantasmones me atosigan en el dormitorio. De día llenan la casa de gemidos, de gritos, de sonidos extraños. Ploc, cataploc, cataploc, ploc. Intentan amedrentarme. Si supieran que estoy negociando con un promotor inmobiliario...